El departamento de Antioquia ha ganado protagonismo en el mapa turístico de Colombia por varias razones, entre ellas la gran variedad de atractivos naturales que ofrece en sus diferentes municipios.

Montañas, ríos, reservas y paisajes únicos lo convierten en un destino cada vez más atractivo para viajeros nacionales e internacionales.

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Entre estas maravillas destaca una joya poco conocida que recuerda a la imponente Piedra del Peñol, en Guatapé. Se trata de una enorme formación rocosa que se puede recorrer por dentro y que, a diferencia de la tradicional, puede recorrerse por su interior y cuenta con una red de túneles naturales que la hacen única en su tipo.

Se trata de la Piedra Peñolcito, un monolito natural ubicado en la vereda Peñolcito, en el municipio de San Vicente Ferrer, al oriente antioqueño.

Pese a que esta formación geológica ha permanecido durante siglos como parte del paisaje local, aún hay quienes no saben sobre su existencia.

¿Cómo visitar esta joya natural?

Según el medio regional Teleantioquia, esta imponente roca alcanza una altura aproximada entre 80 y 130 metros, y su formación está relacionada con el Batolito Antioqueño, una vasta estructura geológica compuesta principalmente por rocas ígneas que también ha dado origen a otros íconos naturales del departamento.

Lo que distingue a la Piedra Peñolcito de otras formaciones rocosas del país que han sido modificadas o adaptadas para el turismo masivo es que mantiene un carácter más natural, pues se encuentra rodeada de fincas, caminos veredales y entornos rurales que forman parte de la vida cotidiana de quienes habitan la zona.

Para visitarla, lo primero que se debe tener en cuenta es que se localiza a pocos minutos del casco urbano del municipio de San Vicente Ferre, aproximadamente a unos 40 minutos, en una zona de fácil acceso.

El camino hacia esta joya natural, saliendo por la avenida Bicentenario o la avenida Guillermo Gaviria y continuando a través de vía terciaria o veredal, invita a los visitantes a transitar por rutas rurales y senderos veredales donde hay fincas y zonas productivas de la región, convirtiendo el recorrido en una experiencia mucho más enriquecedora.

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Su cercanía con el centro poblado permite que cada vez más turistas se animen a explorarla, aunque aún no cuenta con el nivel de visibilidad de otros atractivos del departamento.

Visitarla es un plan perfecto para disfrutar en un día de descanso o durante un fin de semana. No obstante, al tratarse de un entorno rural, se recomienda verificar previamente las condiciones de acceso y contar preferiblemente con guía local.