Los vehículos modernos cuentan con un nuevo sensor, encargado de reconocer cuando el conductor tiene fatiga, se está quedando dormido o es un riesgo al volante.

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Esta tecnología se incorporó para evitar los accidentes y alertar al piloto. Conducir un vehículo necesita concentración constante y reflejos en caso de emergencia.

Una persona con falta de sueño puede ver su capacidad de reacción afectada, lo cual puede causar daños en la vía. Por esta razón, muchas marcas han incluido el sensor.

Este hace parte de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) y, según Jeep Perú, se encargan de detectar señales de cansancio o pérdida de atención para emitir una alerta al conductor.

Algunas funciones dependen del fabricante, pero normalmente cuenta con sensores de movimiento al volante. Estos analizan las microcorrecciones que pueda realizar el conductor, así como los movimientos imprecisos que son propios de personas fatigadas.

También se valen de cámaras de seguimiento facial ubicadas en el tablero del carro. Su objetivo es monitorear los ojos, parpadeos, bostezos y dirección de la mirada del sujeto al volante. Por medio del análisis, la tecnología es capaz de identificar cuándo el conductor debe parar.

En algunos modelos, el sensor de fatiga aparece como una taza de café. Foto: Nitro.pe

Otra herramienta son los datos del vehículo, como cambios de velocidad, frenadas tardías o desviaciones de carril que pueden indicar problemas de atención.

Los beneficios del sensor

Una vez el sistema identifica patrones de cansancio o sueño en el conductor, envía una señal que puede ser sonora, visual o mediante vibraciones en el volante. Esta se utiliza para que la persona reaccione y pueda detenerse a descansar.

Para Jeep Perú, esta herramienta es beneficiosa durante los viajes por carretera, especialmente en rutas largas y monótonas, debido a que es fácil distraerse.

También destaca que es útil en los trayectos nocturnos, cuando los conductores son propensos a quedarse dormidos. Lo mismo aplica para aquellos que tienen turnos laborales extendidos, como conductores de transporte de carga o pasajeros.

La fatiga y los microsueños son una de las causas más comunes de los accidentes de tráfico. Según la compañía, un conductor con somnolencia puede tener la capacidad de reacción tan afectada como uno bajo los efectos del alcohol.

Esto se debe a que evalúan mal las distancias y la velocidad, tienen tiempos de reacción más lentos y se quedan dormidos al volante. Cerrar los ojos tres segundos a 100 km/h puede resultar en recorrer más de 80 metros a ciegas, de acuerdo con los datos de Jeep.