Colombia quiere darle un nuevo impulso a una de las industrias más importantes del sector automotor. En los últimos días del Gobierno de Gustavo Petro se establecieron nuevas reglas para el régimen de ensamble de motocicletas, con una apuesta particular por aumentar la producción nacional y acelerar la fabricación de motos y ciclomotores eléctricos.
El incentivo para las motos eléctricas
El proyecto de decreto publicado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo establece un gravamen arancelario de 0% para la nacionalización de motocicletas y ciclomotores eléctricos ensamblados en Colombia a partir de material CKD importado.
En términos sencillos, las empresas podrán importar determinados componentes para ensamblar en el país estas motocicletas sin pagar ese arancel, siempre que cumplan las condiciones establecidas en el Decreto 0595 del Ministerio de Comercio.
No obstante, si una ensambladora quiere extender el beneficio del 0 % de arancel a toda su producción, deberá demostrar que al menos 20 % de las motocicletas y ciclomotores que fabrica corresponden a vehículos eléctricos. Además, tendrá que cumplir con los porcentajes mínimos de integración nacional establecidos por el Gobierno.
Otro de los componentes de la medida está relacionado con los fabricantes de piezas para motocicletas.
El decreto contempla condiciones para que las empresas fabricantes de motopartes puedan importar componentes, partes, materias primas e insumos destinados a su producción con un tratamiento arancelario favorable, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
Los requisitos del decreto
El Decreto 0595 de 2026 estableció un instrumento para impulsar nuevos proyectos industriales de vehículos eléctricos e híbridos en Colombia. Para acceder a los beneficios, las empresas deben cumplir condiciones concretas:
- Generar empleo colombiano: al menos 70 % de la mano de obra utilizada en actividades de ensamble, integración, alistamiento, validación técnica y puesta en marcha debe ser colombiana.
- Incorporar producción nacional: los proyectos deben cumplir porcentajes mínimos de integración nacional. El decreto establece un mínimo de 2 % para 2027 y eleva ese requisito a 8 % desde 2030.
- Realizar una inversión industrial: la empresa debe establecer una infraestructura productiva real en Colombia.
- Incorporar autopartes y motopartes nacionales: la planta deberá cumplir compromisos relacionados con la utilización de componentes producidos en Colombia.
- Cumplir metas de producción e inversión: el acceso y permanencia en el régimen están sujetos al cumplimiento de compromisos verificables de producción, empleo, inversión industrial e integración nacional.
Así, el cambio no consiste simplemente en reducir un arancel. La apuesta es utilizar ese incentivo para transformar progresivamente la industria de motocicletas colombiana y darle mayor espacio a la tecnología eléctrica.