Con el acelerado crecimiento de la electrificación en los vehículos del país, llegando a representar los vehículos sin emisiones el 17 % del parque automotor colombiano, muchos de los propietarios y futuros compradores siguen con dudas en uno de los puntos más importantes para su funcionamiento: la carga.
En cuanto a este ítem, hay varios puntos a tener en cuenta. Por ejemplo, el tipo de conector del cargador. Esto depende del fabricante y los más conocidos son los siguientes tres:
- Tipo 1 (SAE J1772): predominante en modelos americanos y asiáticos.
- Tipo 2 (Mennekes): estándar oficial europeo de gran presencia global, y el conector NACS (Tesla), ampliamente extendido en Norteamérica.
El número 2 es el que recomiendan las autoridades en Colombia y juntos suministran energía a potencias lentas y semirrápidas para que el transformador interno del vehículo convierta la energía y llene la batería.
La velocidad de la carga es el segundo factor a tener en cuenta: hay potencias lentas, semirrápidas, carga rápida y ultrarrápidas.
Ante la limitada infraestructura de cargadores para estos vehículos en Colombia y el mundo, una gran parte de los usuarios decidieron instalar estos cargadores en casa y allí nace una nueva inquietud: ¿cuál es el momento más eficiente y económico para recargar la batería?
Para responder esta pregunta, Ronny Rodríguez Chaves, viceministro de Energía de Costa Rica y experto de esta industria, reveló que esa hora exacta que optimiza la energía del hogar es a la 1 de la mañana.
Ahora bien, la ciencia energética y las finanzas del hogar demuestran que existe una franja horaria precisa para maximizar la eficiencia y reducir significativamente la factura de servicios públicos. Este es desde las 11 de la noche y las 5 de la mañana, ya que en este tiempo coinciden dos factores claves para aprovechar el recurso:
- Costo tarifario: en la madrugada, la demanda energética de las ciudades cae de forma drástica. Esto se traduce en llamadas “tarifas valle” dentro de los esquemas de facturación.
- Estabilidad de la red eléctrica: ante la poca demanda en los sistemas energéticos, la red puede concentrar su carga en los pocos dispositivos conectados, optimizando los recursos y cuidando también así el vehículo.
Más factores a tener en cuenta
Más allá del ahorro financiero, el aspecto técnico juega un rol decisivo en la durabilidad del vehículo. Las baterías de iones de litio son altamente sensibles a la temperatura, por lo que conectar el carro inmediatamente después de un trayecto urbano, cuando la batería aún conserva el calor del uso, genera un estrés térmico innecesario en las celdas.
Cargar a partir de la medianoche aprovecha las temperaturas más bajas de la madrugada. Esto permite que los sistemas de gestión térmica del vehículo (BMS) trabajen con menor esfuerzo, reduciendo el desgaste del acumulador de energía y asegurando que la aceptación de la corriente sea óptima y constante.
Por último, expertos recomiendan aplicar la regla del 20 % al 80 % en las recargas diarias, que consiste en mantener el nivel de energía dentro de este rango; previene el desgaste acelerado de la química interna de la batería, reservando la carga completa al 100 % únicamente para trayectos largos o viajes por carretera.