Las cámaras de fotomultas son los dispositivos que se encargan de detectar numerosas infracciones de tránsito que los conductores del país pueden realizar durante sus recorridos, ya sea el exceso de velocidad, no respetar las señales de tránsito, incumplir con el Pico y Placa, tener vencido el SOAT, etc.

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Realizar alguna de estas acciones deriva luego en una sanción económica para el conductor, en donde tendrá que pagar una multa que puede tener un valor entre los 15 y 30 salarios mínimos diarios legales vigentes.

No obstante, algunos ciudadanos se preguntan si estas cámaras siguen cumpliendo su rol en las horas más tardías del día, especialmente en tiempos de noche o de madrugadas, horarios en los que la presencia de vehículos es mucho más leve.

De acuerdo con la Secretaría Distrital de Movilidad, las cámaras de fotomultas operan sin descanso alguno durante las 24 horas del día, ya que están diseñadas para monitorear y sancionar cualquier comportamiento que sea riesgoso para la seguridad vial.

Las cámaras de fotodetección operan durante las 24 horas del día, incluso en horarios de la noche y la madrugada. Foto: Cortesía Ministerio de Transporte

Eso quiere decir que, si bien hay menor presencia vehicular en las calles, los dispositivos sí continúan registrando infracciones de tránsito. Más allá del exceso de velocidad, las cámaras son vitales para poder identificar otras faltas viales críticas que comprometen la seguridad de los ciudadanos y conductores, como lo pueden ser, por ejemplo, el no respetar la luz roja de los semáforos o ignorar señales como el ‘pare’.

En puntos prácticos, la operación de las cámaras de fotomultas en horarios de la noche y la madrugada demuestra que la vigilancia por parte de las entidades es permanente, por lo que se le hace un llamado a la ciudadanía de siempre seguir las normas al conducir, sin importar el horario en el que se encuentre.

¿Cómo es el proceso de fotodetección?

La Secretaría Distrital de Movilidad indica que cuando una cámara llega a detectar una posible infracción, su radar comienza a medir la velocidad que tuvo el vehículo y a la vez a registrar la placa de este en el sistema.

Los dispositivos de fotodetección registran información como la placa, fecha, hora y ubicación del vehículo involucrado. Foto: Secretaría de Movilidad

Estos datos luego son cruzados con las bases de datos del RUNT para poder verificar la información que tiene el vehículo. Tras un proceso, se genera un expediente que tiene consigo la información del suceso, tales como imágenes, fecha, hora, ubicación, etc.

Eso sí, la entidad aclara que el registro que realiza la cámara de la fotomulta no deriva en una automática multa, sino que el expediente es revisado por un agente de tránsito que verifica si los hechos son suficientes para imponer una sanción económica.