Con las nuevas tecnologías, cada vez más son los modelos de carros que cuentan con sistemas integrados capaces de detectar objetos, analizar el entorno o saber cuándo frenar.
Estos sensores son herramientas de seguridad que ayudan a prevenir accidentes y funcionan como un colaborador del conductor. Sin embargo, también sirven para mejorar la experiencia de manejo y hacer que la conducción sea más agradable.
Algunos sirven para estacionar o para evitar que el vehículo se salga del carril. En el mercado, existen muchos tipos de sensores que ayudan a la seguridad de un carro, por lo que es importante conocerlos y saber su utilidad antes de comprar un vehículo.
Los cinco sensores claves
De acuerdo con Subaru Chile, hay cinco sensores que mejoran la experiencia del conductor y la seguridad del vehículo. El primero es el sensor de proximidad, que resulta útil a la hora de estacionar un carro en un espacio ajustado.
Este dispositivo electrónico detecta la presencia de objetos cercanos sin que toquen al vehículo. Esto lo logran con un campo electromagnético que identifica el ‘eco’ de los elementos en la mitad de la trayectoria, de acuerdo con la firma investigadora RVmagnetics.
El segundo sensor a tener en cuenta es el de las cámaras inteligentes, que tienen lentes de alta resolución y algoritmos de inteligencia artificial para procesar el entorno del conductor.
Estas sirven para prevenir accidentes y para almacenar en la nube las grabaciones en caso de necesitarlas en un futuro. Los sensores de estacionamiento también son importantes para calcular la distancia entre el carro y otros objetos. Este dispositivo funciona de la mano de los anteriores.
El quinto sensor es el monitoreo avanzado del conductor que cuenta con tecnologías como el reconocimiento facial. Además, es capaz de recordar las configuraciones del vehículo como la posición del asiento, el clima y los espejos.
De igual manera, los sensores RAB, también conocido como ‘Frenado Automático en Reversa’, se encargan de emitir alertas y detener el vehículo en caso de que haya un riesgo en la parte trasera del carro.