Las señales de tránsito sirven como guía y advertencia a los conductores y peatones. Su objetivo es garantizar la seguridad de las vías del país y mantener informados a los actores viales.
Son ubicadas en zonas visibles para todos y tienen diferentes significados. El Código Nacional de Tránsito las divide en cuatro tipos según sus colores y usos: reglamentarias, informativas, preventivas y transitorias.
Los colores reflectivos buscan advertir, limitar o restringir. Además de eso, son divididas por su posición y forma. Las señales verticales son de tipo temporal y pueden encontrarse sobre postes o estructuras.
Mientras que las horizontales buscan guiar o advertir a los conductores y peatones. Estas suelen estar demarcadas sobre el asfalto y tener pintura blanca o amarilla acompañada de líneas, flechas y símbolos que denotan la separación de carriles.
También existen las señales luminosas, como los semáforos o luces, para controlar el tránsito de ciclistas. Por su parte, las sonoras son aquellas que alertan a los conductores de situaciones de peligro.
¿Cuál es la señal SR-35?
La señal SR-35 es una de las más importantes en las vías del país. A pesar de que muchos la confunden con una advertencia contra el sueño, su uso se refiere a las luces de los carros.
Se emplea para indicarle al conductor que debe encender las luces bajas del vehículo. Suele ubicarse en la entrada a túneles, carreteras con iluminación artificial y vías rurales en terreno plano donde no se permite que las luces altas encandilen a otros conductores.
Su uso es clave para prevenir accidentes y para mejorar la visibilidad de las carreteras. Además, permite que otros vehículos se vean entre sí y puedan evitar maniobras peligrosas.
Para la normativa colombiana, las reglas sobre el uso de luces quedaron especificadas en el artículo 86 del Código Nacional de Tránsito. No cumplir la norma está tipificado como una infracción D8, lo que acarrea una multa equivalente a 1.266.100 pesos colombianos.