Volvo Cars dejará de vender a finales de año su modelo 100 % eléctrico EX30 en Estados Unidos, así como la versión todoterreno EX30 Cross Country, según adelantó el diario estadounidense Business Insider.
Esta decisión obedece, entre otros motivos, al cambio en la política de incentivos para la compra de vehículos eléctricos desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asumió el cargo a inicios de 2025, lo que ha provocado una caída en las ventas de modelos electrificados en el país.
Además, el modelo producido en Bélgica ha experimentado un aumento de precio para los clientes estadounidenses debido a la política arancelaria del presidente Trump, lo que también ha afectado sus ventas en este mercado.
La compañía continuará produciendo estos modelos para Estados Unidos hasta el verano, y seguirán disponibles en los concesionarios del país hasta finales de año. Sin embargo, tal como apunta el diario estadounidense, el modelo continuará vendiéndose en mercados como Canadá, México y Colombia.
“El compromiso de Volvo Cars con la electrificación y con nuestros clientes permanece inalterable”, subrayó la compañía sueca. Además, pese a estos cambios, la firma mantiene su apuesta por llevar su nuevo modelo 100 % eléctrico, el EX60, a los concesionarios de Estados Unidos a más tardar este verano.
Canadá logra acuerdo con China
Mientras el tema arancelario le pasa factura a algunos fabricantes en Estados Unidos, China y Canadá han alcanzado un principio de acuerdo para bajar los aranceles a los carros eléctricos y la colza con el objetivo de “forjar una nueva asociación” entre ambos países que limite la dependencia de Ottawa de Estados Unidos.
Según se desprende de un comunicado de la Oficina del primer ministro canadiense, Mark Carney, la nación norteamericana permitirá la entrada de 49.000 vehículos eléctricos chinos con un arancel del 6,1 %, el aplicado a los países en régimen de ‘nación más favorecida’. Sin embargo, no se han proporcionado fechas de implementación.
Esta cifra contrasta con el recargo del 100 % a los vehículos eléctricos impuesto en 2024 por el antecesor de Carney en el cargo, Justin Trudeau, en línea con lo hecho en Estados Unidos. En 2023, China exportó más de 41.500 vehículos eléctricos a Canadá.
El pasado marzo, Pekín castigó con aranceles exportaciones agroalimentarias canadienses valoradas en 2.600 millones de dólares para responder a las medidas de Trudeau. En agosto, los aranceles chinos se ampliaron.
Carney ha asegurado que, a cambio del respiro a los vehículos eléctricos, China redujo, desde el primero de marzo los aranceles sobre la colza del 84 % actual al 15 %, al tiempo que la harina de colza, los guisantes, la langosta y el cangrejo ya no estarán sujetos a “gravámenes antidiscriminatorios”. Esto podría disparar las exportaciones en 3.000 millones de dólares.
Carney ha manifestado que las relaciones bilaterales con China son “más predecibles” que las que Ottawa mantiene con Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
Así lo afirmó tras reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, durante su visita al país asiático, la primera realizada por un jefe de Gobierno canadiense en ocho años. Carney destacó que, aunque no son tan previsibles, las relaciones con Estados Unidos son más “multifacéticas y amplias”.