La bajada de temperaturas, una mayor humedad en el ambiente y los cambios térmicos repentinos conforman un cóctel perfecto para los resfriados y gripas. Para prevenirlos o sobrellevarlos de la mejor forma, es importante adoptar una alimentación saludable y equilibrada que aumente las defensas.

Desde el restaurante Bodega de los Secretos (ubicado en España), nos cuentan cuáles son los nutrientes necesarios para estar sanos durante los cambios de clima.

1. Vitamina C: es una de las más demandadas durante el invierno, ya que, además de ser un potente antioxidante, ayuda a reforzar el sistema inmunológico. Una dosis extra de Vitamina C ayudará a aliviar los síntomas del resfriado y a acortar su duración. Algunos de los alimentos que la contienen son el kiwi, la naranja, el pimiento rojo, el perejil, etc.

2. Vitamina B3: es la principal encargada de mantener las mucosas en condiciones normales, por eso es tan importante ingerir alimentos que la contengan durante el invierno. La carne roja, el pescado, los tomates, el pollo o los huevos son algunos de los alimentos ricos en Vitamina B3.

3. Vitamina A: este nutriente beneficia la formación y el mantenimiento de los tejidos óseos y blandos, de las membranas mucosas y los dientes, y se puede encontrar en la leche, la mantequilla, el queso cheddar, la lechuga o la calabaza, entre otros.

4. Vitamina D: es la llamada “vitamina solar”, ya que puede ser sintetizada en la piel en respuesta a la radiación de los rayos UVB. También está presente en los huevos, la carne, el pescado azul, la leche, etc.

5. Ácido fólico: ayuda a crear glóbulos blancos, su ausencia en el organismo conduce a que disminuya la producción de éstos y que uno esté más susceptible a las infecciones (catarros, gripes...). Las mejores fuentes de ácido fólico son las legumbres, el arroz, el pan, el brócoli o los cereales.

6. Omega 3: se trata de un nutriente que mejora las defensas, a la vez que aporta más energía a quien lo ingiere. Entre los productos con más niveles de Omega 3 se encuentran los pescados, especialmente los azules; también se puede hallar Omega 3 en el aguacate, en los frutos secos o en la avena, entre algunos otros.

Por otra parte, un artículo publicado por El Farmacéutico, llamado Defensas en Invierno y escrito por María Jose Osorio, señala que al llegar las temporadas de invierno los resfriados y las gripes son las enfermedades de origen vírico que más afectan el tracto respiratorio superior (constituido por la nariz, cavidad oral y faringe).

Esta misma publicación señala que las siguientes especies vegetales cuentan con evidencia acerca de su actividad sobre el sistema inmune:

Equinácea (raíz)

Esta raíz fomenta la estimulación de la fagocitosis e inducción de la producción de citocinas (pequeñas proteínas fundamentales en el control del crecimiento y la actividad de otras células del sistema inmunitario). La Equinácea suele usarse como tratamiento de apoyo en el resfriado común. Además sus funciones surten efectos como coadyuvantes en el tratamiento de infecciones recurrentes en la vía respiratorias alta.

Pelargonio (raíz)

Tiene efecto antibacteriano, antiviral, inmunomodulador y antiinflamatorio. Es usada tradicionalmente para tratar síntomas relacionados con infecciones de las vías respiratorias.

Eleuterococo (Raíz y rizoma)

Es conocido por aumentar la resistencia al estrés. Inhibe del virus sincitial respiratorio y del virus de la gripe A según estudios “en la URSS (década de 1970) parecen demostrar que el extracto administrado profilácticamente puede reducir la incidencia general de gripe hasta en un 35%”.

Andrografis (hojas)

Es un poderoso Antiviral. Adicionalmente cuenta con propiedades antimicrobianas, inmunomoduladoras, antiinflamatorias. Su uso ayuda a la prevención y tratamiento de las afecciones de las vías respiratorias superiores, como el resfriado común, la sinusitis no complicada, la bronquitis y la faringoamigdalitis.

*Con información de AFP