Mantener la salud ósea es convierte en un grave problema con el pasar de los años, ya que los huesos cambian constantemente y a pesar de que el cuerpo genera tejido óseo nuevo, el existente se desgasta con gran facilidad. Cuando los huesos se ven desgastados existe la probabilidad de padecer osteoporosis, una enfermedad que debilita aún más los huesos y tienden a reducir la movilidad.
De acuerdo con Mayo Clinic, existen algunos factores de riesgo que pueden llegar a afectar la salud ósea, entre ellos, la cantidad de calcio que se consuma a diario, la actividad física, en consumo de tabaco y alcohol, la edad, los niveles hormonales y los trastornos alimenticios.
Específicamente, cuando la osteoporosis se presenta, con frecuencia los huesos se vuelven quebradizos, a tal punto de que tener una caída puede ocasionar una fuerte lesión. Por lo general, las fracturas por osteoporosis ocurren con más frecuencia en la cadera, la muñeca y la columna vertebral, según indica Mayo Clinic.
En la primera etapa de la osteoporosis se tiende a disminuir la masa ósea sin presentar ningún síntoma. No obstante, cuando esta afección avanza se pueden generar distintos síntomas como dolor articular, dolor de espalda, posición encovada y pérdida de la estatura.
Para prevenir esta afección y a la vez tratarla, es fundamental consumir una dieta rica en calcio, mantener buena actividad física y reducir al máximo malos hábitos como en consumo excesivo de alcohol y tabaco. Con ello, Carolina Betancourth señala en la revista Mejor con Salud que el caldo de pollo es uno de los alimentos más recomendables no solo para el dolor articular y el fortalecimiento de los huesos, sino también para curar problemas intestinales.
Como indica el portal mencionado, un estudio de la Universidad de Nebraska indica que el caldo de pollo dificulta el movimiento de los neutrófilos, los cuales eliminan los gérmenes del organismo, pero provocan inflamación en los tejidos, por lo que este alimento ayuda a reducir notoriamente dicha inflamación.
Específicamente, el caldo de pollo disminuye la inflamación y el dolor articular, debido a que contiene sulfato de condroitina, glucosamina y otros compuestos que son extraídos del cartílago del hueso de pollo. Al mismo tiempo, este poderoso alimento, que contiene grandes cantidades de calcio y magnesio, desempeña un papel fundamental en la formación de huesos sanos y fuertes.
¿Cómo preparar caldo de pollo?
Ingredientes:
- 1 pollo entero
- Agua filtrada fría.
- 2 cucharadas de vinagre.
- 1 cebolla grande.
- 2 zanahorias.
- 3 tallos de apio.
- 1 manojo de perejil.
Preparación:
- Inicialmente, pele y corte en trozos la cebolla grande y las dos zanahorias. Luego de ello, llene una olla con agua filtrada y purificada.
- Al tener las verduras en trozos, añádala al agua junto con las dos cucharadas de vinagre, el perejil y el apio.
- Después, lave el pollo con abundante agua, llévelo a la olla y déjelo hervir hasta que emane una espuma que llegue a la superficie de la olla.
- Tenga presente que si está cocinando todo el pollo, la carne deberá comenzar a separarse del hueso después de dos horas. Por lo que se aconseja desmenuzar la carne del pollo y luego volver añadir a la olla los huesos del pollo para que le den un buen sabor al caldo.
- Finalmente, deje reposar por unos minutos y retire los huesos de pollo para que pueda consumirlo.