La glucosa es una fuente de energía importante para las células corporales y cerebrales. La mayoría de alimentos que se comen se convierten en azúcar (también llamada glucosa), que se libera en el torrente sanguíneo.

Además, la sustancia es una base fundamental de los carbohidratos que se encuentran en alimentos como la fruta, el cereal, el pan, la pasta y el arroz. Aunque la glucosa es importante, es mejor consumirla de manera moderada.

En este proceso interviene el páncreas, pues produce una hormona llamada insulina que actúa como una llave que permite que el azúcar en la sangre entre correctamente a las células. Cuando el metabolismo de la insulina no funciona correctamente, las células de los tejidos dejan de asimilar la glucosa y esta se acumula en la sangre.

De acuerdo con el Grupo Sanitas de España, lo recomendable es que la glucemia se mida al levantarse y antes del desayuno. Por la mañana, en ayunas, estos niveles son más bajos, se elevan después de cada comida (glucemia postpandrial) y vuelven a descender dos horas después, explican especialistas.

Aquellas personas que padecen problemas relacionados con la glucosa deben mantenerla controlada diariamente. Para ello, existen múltiples formas, lo más importante de ellas es consultar al médico para no agravar el problema.

La alimentación es uno de dichos métodos que se deben tener en cuenta para controlar los niveles de glucosa en la sangre. Teniendo en cuenta esto, el portal Healthline listó una serie de alimentos que pueden comer quienes tienen esta afección:

1. Vegetales de hoja verde: las verduras como la espinaca, acelga y lechuga contienen un alto nivel de nutrientes, en especial magnesio, potasio y vitamina K. Además, su baja cantidad de calorías los hace un grupo de alimentos básicos para tratar la diabetes.

2. Huevo: el consumo regular de huevo puede ayudar a prevenir enfermedades cardíacas. Además, la sensibilidad de la insulina mejora y los niveles de colesterol bueno aumentan. Lo importante a la hora de consumirlos es no sustraer la yema, pues es allí donde hay más nutrientes.

3. Pescado graso: es una proteína magra y saludable que contiene un tipo de grasa llamada omega-3 y ácidos grasos que puede ayudar a proteger el corazón. También previenen eficazmente o que retrasan la aparición de la diabetes de tipo 2.

4. Canela: según se ha analizado en algunas investigaciones, ayuda a mejorar el funcionamiento y aumentar los niveles de insulina, la hormona que se encarga de regular el azúcar. A esto se suma que sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias tienen alguna repercusión en el funcionamiento del páncreas.

5. Semillas de chía: estas semillas ayudan a mejorar la salud digestiva porque son ricas en fibra soluble, y forman un gel en el intestino. Esto ayuda a tener una digestión lenta y prevenir picos rápidos de azúcar en la sangre. Se pueden agregar a las ensaladas y batidos. Pueden durar hasta cuatro años en la despensa.

Además de lo anterior, el portal especializado Saber Vivir, listó algunos trucos con los que es posible mantener los niveles de azúcar en la sangre estables y reducir el riesgo de sufrir algún pico de glucosa:

  • No contar calorías: se aconseja dejar de contar calorías, pues no todas contienen el mismo valor nutricional. Es decir, que las calorías que, por ejemplo, contiene la fruta no son de la misma calidad que contiene un refresco.
  • Desayunar salado: este consejo no hace referencia a una cantidad excesiva de sal en el desayuno, sino, a que es mejor que este sea de sal y no de dulce. Al empezar el día con alimentos de este tipo puede mantener disparados los niveles de glucosa en la sangre.