Se trata de la obra más cara del artista asiático vendida hasta el momento.

Las semillas fueron originalmente expuestas en la Galería Tate de Londres, pero la muestra debió cerrarse ya que las pequeñas piedras producían un polvo que podía afectar la salud de los visitantes.
A principios de esta semana las autoridades chinas indicaron que Ai Weiwei puede disputar una cuenta inmensa de impuestos que asegura es injusta y que -según asevera- es una represalia por su activismo político.