Una coincidencia sobre dos de los protagonistas de la política de América Latina en la actualidad, Rafael Correa y Manuel Zelaya: los papás de ambos estuvieron presos. Rafael Correa Icaza, padre del Presidente ecuatoriano, estuvo en una cárcel de Atlanta tres años por haber sido mula de cocaína colombiana a Estados Unidos. Tiempo después de quedar en libertad, se suicidó. Algunos le atribuyen el odio de su hijo a Colombia y Estados Unidos a esa tragedia. Por su parte, Manuel Zelaya papá era un latifundista que pasó unos años en la cárcel acusado de colaborar en el asesinato de dos sacerdotes y 13 activistas campesinos en tierras de su propiedad.
Coincidencia negra
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1 de agosto de 2009, 7:00 p. m.