En los próximos 5 días, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, tendrá que responder los interrogantes que le planteó la Contraloría General, sobre la venta de la empresa ISA, en la cual el Estado tiene una participación mayoritaria, a la también estatal Ecopetrol.
Aunque todo parece indicar que ya la administración Duque tomó la decisión de hacer la transacción, de manera exclusiva, con Ecopetrol, sin que quede espacio para otros oferentes, como el Grupo de Energía Bogotá, que tramitó la solicitud el viernes, el contralor general, Felipe Córdoba, envió una carta a Carrasquilla en la que le solicita varias respuestas.
Según el funcionario, el organismo de control actúa con base en las normas que le permiten hacer seguimiento permanente a los bienes, fondos, recursos o intereses patrimoniales de naturaleza pública. En este caso, no es uno, sino dos de dichos bienes los que están en juego. Por ello, dentro de las preguntas que tendrá que responder Carrasquilla están: ¿Cuáles son las estrategias o plan previsto de cara a la posible enajenación de ISA, y el estado de avance del mismo? ¿Cuáles son las consideraciones de su despacho sobre la figura del contrato de exclusividad y su consecuente contrato Interadministrativo planteados a Ecopetrol?. El Ministerio también fue llamado a responder si la estrategia de optimización y aprovechamiento de activos de la Nación, allí mencionada, incluye otros activos del sector de minas.
