En los últimos años, ha aumentado la circulación de vehículos eléctricos en Colombia. Los modelos de este tipo son algunos de los más solicitados del mercado debido a su novedosa tecnología.

Según cifras de Fenalco y la Andi, entre enero y marzo de este año el registro de este tipo de vehículos creció en un 267% en comparación al mismo periodo de 2025. En total, fueron 5.083 los vehículos de este tipo que fueron comprados en ese lapso. Esto muestra una tendencia al alza en el mercado de carros eléctricos del país.
La organización internacional Carbon Tracker, especializada en la investigación del impacto del cambio climático en el sector financiero, publicó un informe en el que se refiere a Colombia.
La ONG explicó que la importación de combustibles genera riesgos económicos en Colombia a largo plazo. Nada más en 2023, un 75% del petróleo del país fue utilizado por medios de transporte. De ese número, el 25% provino de importaciones.
Esto significa que el gasto en combustible podría superar los 226.000 millones de dólares hasta 2050. Por esta razón, a Colombia le convendría acelerar la transición a una movilidad eléctrica.
“La adopción acelerada de vehículos eléctricos de batería (BEV, por sus siglas en inglés) en Colombia podría generar un ahorro acumulado de alrededor de US$40.000 millones en importaciones de combustibles fósiles de aquí a 2050”, explica el informe.

El ahorro de los vehículos eléctricos
Carbon Tracker encontró que si Colombia avanza en la transición a vehículos eléctricos de batería (BEV) podría evitar el consumo de 600 millones de barriles de petróleo en combustibles fósiles.
Lo que se traduciría en un ahorro de 40.000 millones de dólares en costos acumulados de importación de combustibles. De acuerdo con la ONG, el costo por kilómetro de operar vehículos eléctricos puede ser entre un 28% y un 55% más bajo en comparación con los que funcionan con gasolina o diésel.

En total, Colombia podría evitar entre US$2.300 millones y casi US$35.000 millones en daños relacionados al cambio climático. Además, el uso de más carros eléctricos tendría efectos positivos en el bienestar de los colombianos. Al reducir las emisiones de PM2.5 y NOx, mejoraría la calidad del aire en áreas urbanas y el sistema de salud se ahorraría 40 millones de dólares.
