Horas antes de salir de viaje para Grecia y Turquía, el Presidente electo tuvo que desayunar con toda su plana mayor (Augusto Ramírez Ocampo, Bernardo Ramírez, Alberto Giraldo, etc.), en el que les solicitó, en aras de la amistad, comprensión de un hecho: no todos los presentes podrían participar en el gobierno durante su etapa inicial. Belisario Betancur invocó la infinidad de compromisos existentes y la necesidad de tener las manos libres para actuar.
Manos libres
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8 de agosto de 1982, 7:00 p. m.