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Entrevista con los medios. Periodismo de difusión. Micrófonos. - Foto: Getty Images/iStockphoto

mundial qatar 2022

El susto que se llevaron dos periodistas colombianas en Qatar, ¿qué les pasó?

Las comunicadoras pasaron momentos de angustia en medio del cubrimiento del Mundial.

Catalina Amaya y María Camila Díaz, periodistas del noticiero radial W Radio, se llevaron un gran susto en medio del cubrimiento del mundial de futbol de Qatar 2022, sin embargo, no pasó a mayores.

De acuerdo con lo que contaron al noticiero radial, decidieron visitar un lugar típico de Qatar que no es muy visitado por los turistas, pero sí por los residentes de este país; allí llegan las familias para escuchar música, bailes y otro tipo de actividades de recreación.

Minutos después, se enteraron de que el ministro de cultura catarí haría presencia en el lugar en un evento organizado por el gobierno local, por ello, pensando en que podrían obtener una entrevista, decidieron entrar al recinto donde se realizaría la reunión y esperar adentro.

Sin embargo, una vez arribó el ministro, un grupo de seguridad se les acercó y les pidió que los acompañaran. Sin entender lo que está pasando, fueron llevadas a un lugar para interrogarlas, saber por qué estaban en ese lugar, quién les había autorizado la entrada, entre otras preguntas.

El nerviosismo se apoderó de las periodistas que no entendían lo que estaba pasando y qué reacción tendrían las autoridades cataríes, teniendo en cuenta que sus normas de seguridad son altamente exigentes.

Finalmente, tras verificar su identidad y confirmar que eran periodistas que se encuentran allí cubriendo el Mundial de Fútbol, fueron liberadas.

Según contó Amaya al noticiero radial, todo hizo parte de un malentendido porque no podían ingresar así no más al lugar, sino que debían contar con una autorización previa, inscribirse con los organizadores para poder hacer parte del evento.

Insólito: periodista que cubría el Mundial de Qatar 2022, fue maltratado por unos guardias y esta fue la razón

Hace unos días se presentó una situación totalmente sacada de contexto y los implicados son los guardias de seguridad del Mundial de Qatar 2022, quienes maltrataron a un periodista brasileño llamado Víctor Pereira, quien trabaja para TV Nova.

En esta línea, los guardias se acercaron al periodista -quien posteriormente dio a conocer el caso en sus redes sociales-, le arrebataron y le tiraron al suelo una bandera de la ciudad brasileña de Pernambuco, porque la confundieron con una de la comunidad LGBTIQ+.

El hombre señaló que primero atacaron a dos compañeras de él. “Vinieron detrás de las chicas pensando era una bandera LGBT, pero en realidad es solo la bandera de Pernambuco. Tomaron la bandera de Pernambuco, la tiraron al suelo y la pisaron. Cuando algunas personas intervinieron suavizaron la situación”.

Este tipo de situaciones ha generado el rechazo de una gran cantidad de personas, quienes opinan que estos actos pueden ser evitados sin llegar a la violencia.

Qatar 2022: ¿cuál es la situación de las mujeres?

Human Rights Watch (HRW) denunció que en Catar las mujeres necesitan del permiso de sus tutores hombres para poder casarse, estudiar en otra nación con becas estatales, poder trabajar en muchos oficios públicos y viajar al extranjero (en ciertas edades).

Otro aspecto es el concerniente a la salud y decisiones reproductivas. “El código penal de Catar penaliza todas las formas de sexo fuera del matrimonio, con penas de hasta siete años de prisión. Si son musulmanas, también pueden ser condenadas a latigazos o a lapidación”.

HRW recoge que, a comienzos de mes, el Comité Supremo para la Organización y el Legado le aseguró que dispondría de centros y clínicas para que víctimas de abusos durante el Mundial pudieran tener apoyo jurídico, psicológico y médico.

The Guardian presentó una investigación en la que reportó muertes y condiciones insalubres entre los trabajadores que participaron en la construcción de los estadios para el Mundial. Ese medio estima en 6.500 los migrantes fallecidos (en diez años) desde que se asignó al país de Oriente Medio como sede.