SEMANA: ¿Cuál es su mensaje para los damnificados por el terremoto del pasado 10 de agosto en el suroccidente del país?
CÉSAR CAICEDO: El mensaje para los damnificados por el terremoto del pasado 10 de agosto es, ante todo, uno de solidaridad y de acompañamiento emocional, es decir, expresar nuestra empatía. Entendemos su tristeza, desasosiego y preocupación, razón por la cual estamos tratando de ser un motor de apoyo en la búsqueda de soluciones a una problemática que no es sencilla. Cuenten con nuestro apoyo para convertirnos un actor más en la búsqueda de la reconstrucción que vendrá.
La gran solidaridad que se ha despertado en Colombia tiene que ser una luz de esperanza para todos.

SEMANA: Ustedes que en Cali y en la región vivieron situaciones tan complejas como la pandemia y el estallido social, ¿habría alguna comparación con lo que ha generado el terremoto?
C.C.: La pandemia y el terremoto tienen en común que fueron fenómenos que irrumpieron de manera abrupta en nuestra vida cotidiana y que ambos nos han enfrentado a situaciones de gran incertidumbre, dolor y pérdida. En ambos casos aparte de las pérdidas de vida, también son generadores de estragos económicos.
Creo, sin embargo, que en este último aspecto puede haber una diferencia, pues la pandemia generó altísimas tasas de desempleo, especialmente en los jóvenes, mientras que por contrario la reconstrucción del país a raíz del terremoto tiene la particularidad que necesitará de una gran obra de reconstrucción en muchos frentes. Es decir, esta terrible adversidad nos obliga a volvernos a parar y trabajar para rehacer lo que había e inclusive avanzar más.
A través de ProPacífico, empresas del Valle del Cauca y compañías con operaciones en el departamento han comprometido $220.000 millones para atender la emergencia y apoyar la reconstrucción de Cali, el norte del Valle y Buenaventura, zonas duramente golpeadas por el terremoto.…
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 19, 2026
SEMANA: ¿Por qué es importante el apoyo empresarial en la atención de la emergencia y los avances en la reconstrucción?
C.C.: El apoyo empresarial en la atención de la emergencia y la reconstrucción es muy importante por muchas razones. Ante todo, esta tragedia ha despertado, en todos los colombianos un gran sentimiento de solidaridad, y la gran mayoría de los empresarios ya han manifestado su deseo de hacer esfuerzos adicionales, realizar sacrificios y poner capacidades y recursos al servicio de quienes más lo necesitan.
Creo que la solidaridad es contagiosa, en el buen sentido, y cuando una empresa es solidaria, sirve de inspiración no solo para que otras empresas sigan este curso, sino que alimentan también ese deseo innato de la gente y en general a sumarse a esta dinámica.
Otro aspecto muy importante es el mensaje de confianza y de responsabilidad con el país. En momentos tan difíciles, en los que la moral de muchas personas se ha visto golpeada, sentir el respaldo del sector empresarial ayuda a recuperar la tranquilidad y ha de generar emociones positivas, las cuales son fundamentales para salir adelante.
SEMANA: ¿Qué destaca de la unión entre el sector privado y el Gobierno para enfrentar esta compleja situación?
C.C.: Creo que la unión entre el sector privado y el Gobierno en esta compleja situación es muy importante. Bajo el liderazgo del Señor presidente de la República se le está dando forma a cómo podría funcionar esa articulación y colaboración.
Esperaría que como resultado de este engranaje se demuestre una vez más que cuando se juntan las capacidades, experiencia, conocimiento que tiene el sector privado a las fuerzas del gobierno, el resultado se optimiza. Bien articulado el sector privado y sus fundaciones sociales pueden actuar como facilitadores y ejecutores del sinnúmero de frentes en los que hay que actuar. Si bien es cierto que es el gobierno quien tiene y obtiene el grueso de los recursos que se necesitan para la reconstrucción no debe de quedar duda que el sector privado servirá, de manera solidaria, como ejecutor de muchas de las soluciones que vendrán.
SEMANA: ¿Cómo maximizar el impacto social de los recursos en el acompañamiento a los damnificados y avanzar en una reconstrucción sostenible en el tiempo?
C.C.: Para maximizar el impacto social de los recursos, lo primero es asegurarnos de que sean bien gestionados y que lleguen realmente a quienes más los necesitan, a las personas que perdieron su vivienda, su negocio o que se vieron directamente afectadas por esta tragedia. Esa debe ser siempre la prioridad.
Pero creo que también tenemos que pensar más allá de la atención inmediata. Esta reconstrucción puede dejarnos un mensaje mucho más profundo y sostenible en el tiempo y es que en Colombia tenemos que trabajar todos por construir y no por destruir. Tenemos que cuidar los bienes públicos y privados y no destruirlos, fomentar la solidaridad, la fraternidad y el trabajo conjunto para sacar adelante las grandes obras que necesitan nuestras regiones y, por contrario, evitar el seguir fomentando aquellas discusiones orientadas a separar la sociedad y generar odios.

Creo que también es un momento para reafirmar la importancia de la transparencia y combatir la corrupción. Estos recursos, que hoy están destinados a la reconstrucción del país deben ser tratados como sagrados y con absoluta responsabilidad. El Presidente ha manifestado de manera categórica que esta emergencia debe de tener un trato diametralmente opuesto a lo que venía pasando.
