En la Dian están ocurriendo situaciones que, al parecer, son graves. Se han producido despidos de trabajadores con experiencia y años de servicio en la entidad, que laboraban como provisionales, mientras se vincula personal nuevo proveniente de las listas de elegibles resultantes de los concursos que se adelantan, en cumplimiento del plan de modernización y ampliación de personal. En contraste, a los trabajadores de planta que permanecen se les asignan metas de recaudo y de gestión que resultan inalcanzables, debido a la disminución de recursos humanos y presupuestales.
Así lo denunció este jueves 12 de marzo un grupo de trabajadores afiliados al sindicato Sinedian, una de las veinte organizaciones sindicales presentes en la entidad.
Se declararon en huelga, según explicó Pedro Caro, directivo de la organización sindical, y están dispuestos a realizar protestas intermitentes para que sus demandas sean atendidas. “Reclamamos del gobierno nacional una atención inmediata; del Ministerio de Hacienda, su intervención, y del director de la Dian, que materialice las soluciones propuestas”.
Dibujan una grave situación
Entre los argumentos expuestos por el vocero de los trabajadores afiliados al sindicato se encuentra la precariedad con la que deben cumplir su labor, que consiste en recaudar billones de pesos en impuestos, para lo cual realizan tareas de fiscalización, control de la evasión, entre otras.
“En febrero denunciamos la falta de presupuesto hasta para cubrir los mínimos requerimientos de las áreas en el cumplimiento de su gestión. Sin financiación de viáticos, transporte, gasolina, servicios generales… nos enfrentamos a un fuerte contraste con el incremento de las metas de recaudo y de gestión”, manifestó el sindicato.
Agregan también la “histórica falta de modernización tecnológica”, pese a que en varias ocasiones se ha hablado de inversiones para ese tema. Además, mencionan lo que describieron como “una batalla mediática contra la entidad sobre el cumplimiento de nuestra misión y las conductas corruptas reprochables”.

Según las denuncias presentadas, con señalamientos de ineficiencia y corrupción, lo que se busca es “ambientar un clima propicio para justificar una reestructuración”. Es ahí donde empiezan a desconocer los derechos de promoción de trabajadores, pues terminan provocando la salida de quienes están en provisionalidad. “Hoy tenemos la dolorosa partida de varios compañeros en el país. Áreas misionales y sensibles afectadas”, dijeron los voceros.
Advierten que la pérdida de la experticia que tienen los trabajadores que despiden empezará a cobrar factura. “Impactará la gestión institucional, la moral de los trabajadores y en su conjunto debilitará la entidad más importante del Estado por su función de recaudar los ingresos públicos que nutren el presupuesto del país”.