Las destempladas declaraciones del presidente Evo Morales, descalificando la Alianza del Pacífico –conformada por Colombia, Chile, México y Perú–, representan una indebida intromisión del mandatario boliviano en asuntos internos de estos países. Las teorías sobre una conspiración contra Unasur dejan mal parado a Morales, quien debería dedicarse a gobernar su país y no a dar cátedra a sus vecinos.
PARE
Fuera de tono
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16 de octubre de 2013 a las 1:00 p. m.