Las dificultades que enfrenta el gobierno de Dilma Rousseff para promover un ajuste de las cuentas públicas, además del desempeño negativo de Wall Street generado por la incertidumbre sobre el momento en que la Reserva Federal elevará las tasas de interés en Estados Unidos, se reflejó en la Bolsa de Brasil. Una caída de 8,4% en el pasado mes de agosto es una clara evidencia de que las cosas en lugar de mejorar empeoran. La caída se acentuó el pasado lunes (1,12%), último día del mes, a pesar de la ganancia registrada en los papeles de Petrobras, resultado del alza en el precio del petróleo. Pero no es solo el tema de la bolsa, la situación fiscal que enfrenta el país suramericano genera preocupaciones en torno a lo que pueda suceder con su grado de inversión; el cual, según especialistas, podría estar en riesgo.
BOLSA
Caída en picada
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2 de septiembre de 2015 a las 2:00 p. m.