No aspira a ser rico, pero pesos pesados como Google, Carlos Slim y Bill Gates han aportado millones de dólares a su causa. Así es Salman Khan, un ingeniero eléctrico, matemático e informático creador de un exitoso programa de cursos virtuales que ya tiene 26 millones de alumnos en 190 países. La Academia Khan (khanacademy.org) es una plataforma en línea y multilingüe sin ánimo de lucro que ayuda a millones de alumnos a no perder la cabeza por las matemáticas o cualquier otra asignatura ‘coco’.
Formado en Harvard y en el MIT, Khan logró llamar la atención, y de paso la chequera, de influyentes filántropos del mundo tecnológico. El propio hijo de Bill Gates, Roy, utilizó el servicio hace unos años para entender un poco mejor el álgebra y las matemáticas. Así fue que poco tiempo después la Fundación de Gates transfirió US$1,5 millones a la ‘causa’. Poco tiempo después Google giraría otros US$2 millones.
El lema de Khan es más que aleccionador: “Súbete a la bici y cáete. Hazlo por el tiempo que sea necesario hasta dominarla”. “Si dejas que el alumno trabaje a su ritmo”, sostiene, “de repente empieza a interesarse y a evolucionar”.