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- Foto: David Trood / Getty Images

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Colombia "lidera" industria emergente del cannabis medicinal en Latinoamérica

Colombia es el "líder" en Latinoamérica en la industria emergente del cannabis medicinal, gracias a los avances que ha tenido el sector en los últimos años, dijo a Dinero la fundadora de la plataforma de gestión de capital e inversión Muisca Capital Group, Carol Ortega.

Luego de cuatro años desde que el Gobierno colombiano decidiera regular la industria de cannabis en el país, las exportaciones de esta planta oscilan entre los US$3.000 y los US$17.000 millones al año, de acuerdo con la fundadora de Muisca Capital Group, Carol Ortega, quien conversó con Dinero sobre la situación de este sector actualmente.

Dinero: ¿Cómo está Colombia en la industria de cannabis medicinal en el contexto regional?

Carol Ortega: Colombia es, sin lugar a duda, el país que lidera la industria emergente de cannabis en América Latina. Si bien Uruguay dio el primer paso a nivel mundial con la regulación del cannabis, tanto medicinal como de uso lúdico, ha sido Colombia el que ha estructurado y desarrollado de forma más eficaz la industria.

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Desde el 2016, Colombia cuenta con un marco regulatorio que legaliza y formaliza el cultivo, la transformación, la exportación y la investigación científica del cannabis medicinal. Por medio de una serie de licencias, el Gobierno colombiano ha creado procesos que dan a más de 300 empresarios la oportunidad de cultivar a gran escala, a más de 100 la oportunidad de transformar el material vegetal en una serie de derivados, y a unos 1.700 pequeños cultivadores la oportunidad de legalizar su actividad.

D: ¿Cómo está el mercado colombiano?

CO: Al día de hoy, Colombia cuenta con una industria start-up diversa, innovadora y, sin lugar a duda, líder en la región. Compañías como Clever Leaves, Pharmacielo, Khiron y Avicanna, entre otras, han marcado ya hitos históricos en la construcción de la industria en la región y en las Américas. Durante estos cuatro años de legalización, los emprendedores colombianos y su innovación han atraído más de US$500 millones en inversión extranjera, que han logrado imprimirle a la economía nacional un nuevo ingreso y crecimiento. Así las cosas, Colombia ha logrado desarrollar una industria a nivel país más diversa (alto número de licenciatarios) y ha atraído la mayor cifra de inversión extranjera en la región.

D: ¿En qué ha fallado la legislación en el país?

CO: Aunque es acertada la legislación en 2016 al regular parte de las actividades de la industria, después de cuatro años, el mercado interno del país no ha crecido y el nivel de exportaciones efectivas es casi nulo. Esto se debe en gran parte a la burocratización de los cupos o cuotas estipuladas por el Gobierno y, sobre todo, a la falta del desarrollo de normas y directrices claras para actividades secundarias dentro de la cadena de valor, como lo referente al retailclínicas especializadas y en general la cadena de logística de distribución y ventas.

Han transcurrido cuatro años de legalización en Colombia y todavía los pacientes medicados tienen que adquirir sus flores de cannabis con fines de vaporización en las esquinas, exponiendo su vida, su salud y alimentando al mercado negro. Es preciso tener en cuenta que esta industria fue pensada y construida desde la ética y responsabilidad social hacia el paciente. ¿En qué falla la legislación? En desarrollar un marco regulatorio que permita estructurar la industria interna en su totalidad y no solo en actividades primarias como el cultivo. De igual manera, en la falta de regulación para el uso medicinal y la comercialización en el mercado interno de la flor de cannabis, lo que da lugar a la ignorancia y la estigmatización social.

D: ¿Qué podría cambiarse?

CO: A nivel histórico, el consumo de productos psicoactivos (como el café, el licor y el cannabis) tiende a aumentar bajo contextos de crisis comunales como recesiones económicas, guerras, pandemias, entre otros. Mientras mercados maduros como el estadounidense muestran un crecimiento positivo en ventas de hasta el 40% bajo el contexto actual de covid-19, en Colombia la mayoría de empresarios del sector no ha facturado por primera vez. Es pertinente que el organismo regulador le permita al empresario colombiano servir adecuadamente a nuestros pacientes y no solo al mercado internacional. Colombia requiere urgentemente directrices de uso y comercialización de la flor de cannabis con fines medicinales en el ámbito nacional.

Los empresarios legales del cannabis en Colombia estamos para apoyar y dar respuesta a las necesidades de bienestar de nuestros pacientes y en general de la sociedad colombiana, por medio de las soluciones cannabinoides que ofrece la planta. También esperamos que se entiendan desde la ciencia los beneficios del uso medicinal de la flor seca y/o aceites vaporizables. A nivel económico, esperamos que la regulación nos permita acceder a los réditos generados de la comercialización de la flor con fines medicinales en el ámbito interno, que aún es alimentado por el mercado negro, situación que perpetua la mafia y la violencia.

D: ¿Cuánto produce el país en cannabis medicinal?

CO: Se calcula que las exportaciones de cannabis medicinal lleguen a cifras entre los US$3.000 y US$17.000 millones, considerando algunos factores que puedan afectar el movimiento. Es decir, en toneladas al año, la cantidad en el límite inferior equivale a 56 toneladas.

D: ¿Qué potencial tiene Colombia y qué tan importante podría volverse esta industria para el PIB?

CO: Colombia tiene uno de los más grandes potenciales de toda Suramérica y del mundo por muchas razones, entre las que se destacan su historial de producción durante siglos, su ubicación geográfica, la infraestructura aeroportuaria y marítima con la que cuenta, y un marco regulatorio que permite entender claramente el tema de licencias, siendo esto último de capital importancia a la hora de ofrecer semillas, THC, CBD medicinal, entre otros.

Según la proyección de ventas en la industria del cannabis, es posible que el PIB crezca al menos 17 veces, algo imposible de lograr con todos los productos juntos que el país exporta en la actualidad. Un PIB de este tamaño le permitiría a Colombia hacer reformas tributarias encaminadas a incrementar los impuestos en el sector, y con solo ese recaudo se puede solventar el país completamente.

D: ¿Puede ser este tipo de industrias una manera de combatir el narcotráfico?

CO: Definitivamente. Al legalizar el cannabis, el narcotráfico tiende a desaparecer. Por un lado, quienes han venido desarrollando sus actividades de manera informal y en la ilegalidad de un mercado negro, donde están expuestos a muchos riesgos, tendrían la oportunidad de formalizar sus negocios y acceder a los beneficios de participación en un ambiente comercial regulado. Tanto sus productos como sus servicios alcanzarían muchos más clientes y pacientes, lo que resulta más rentable, elimina los riesgos de la ilegalidad y facilita la promoción y expansión de sus actividades, inclusive en un ámbito internacional donde Colombia lidera la industria emergente.

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Por otro lado, el narcotráfico de otras sustancias tenderá a desaparecer, ya que la legalidad hace cada vez más costosa la producción de productos en la ilegalidad, sin contar todos los riesgos que estas actividades acarrean para productores y consumidores.

D: ¿En qué consiste su trabajo? 

CO: Nosotros no somos cultivadores ni productores; nos encargamos de guiar a las empresas en la cadena productiva, les enseñamos cómo se deben presentar ante un inversionista para la consecución de capital y el desarrollo de sus emprendimientos. Nos consideramos la mejor plataforma de gestión de capital e inversión en la industria del cannabis legal, dentro de la cual navegan productores e inversionistas que generan el negocio.

La compañía hace presencia en todos los procesos de la cadena productiva de esta industria, desde conseguir una licencia hasta enseñar y guiar a los emprendedores para crear la fuente semillera, sembrar cannabis Sativa para producir THC y CBD, realizar la extracción y transformación de la planta, llevar a cabo la exportación y comercialización de sus productos. Por medio de nuestra plataforma, pueden acceder a una base de datos con más de 4.000 contactos confiables y más de 500 inversionistas acreditados.

A todo lo anterior se suma la constante y amplia promoción de actividades que permiten las conexiones comerciales necesarias para el desarrollo de negocios y el crecimiento industrial: organizamos eventos como Latino Science Forum y Latino Investment Summit, con presencia de hasta 30 conferencistas especializados y más de 1.500 asistentes, consolidando una estrategia pedagógica para informar y transmitir un conocimiento a la comunidad, cada vez más interesada en el desarrollo de negocios dentro de esta industria, y proporcionando una combinación de incubación de negocios, adquisiciones y gestión de capital.