opinión

Pierre Onzaga Ramírez
Pierre Onzaga Ramírez - Foto: 3 Oranges

No sume peras con papayas

Medidas como rentas básicas lograrán, de ser continuadas, que las empresas terminen por cerrar dados los altísimos impuestos, que seguiremos teniendo para poder subvencionar esa haraganería de salarios de millones de personas que no trabajan.


Por: Pierre Ongaza

El domingo 11 de julio de este convulsionado 2021, los cubanos decidieron valientemente salir a las calles contra la dictadura de los castro y el espurio presidente Miguel Díaz- Canel todavía hay progres, mamertos y/o izquierdistas obtusos que tratan de tapar este hecho en un océano de silencio al respecto, mientras invitan a los pueblos de todo Hispanoamérica para que sea instaurado ese mismo socialismo comunista en nuestras repúblicas libres y democráticas, pretendiendo mediante nuevos nombres, someter a nuestros pueblos al igual que al cubano, a la repartición igualitaria de la pobreza y la miseria.

En esta columna del nuevo poder siempre abordamos la perspectiva actual e histórica del poder desde la lupa profunda del ser en contraposición al ego y la dualidad de la necesidad; pues ese ejercicio no será la excepción en esta semana, y comenzaremos con el examen a la estrategia de los socialistas con miras a crear comunismos nuevos, pero que en el fondo solo son prácticas trasnochadas con los mismos libretos de Mao y de los rusos que tanta pobreza y muerte han causado al mundo.

La estrategia que vemos hoy en día en buena parte de Hispanoamérica ha sido la misma que se ha implementado a través de la historia, romper a la sociedad fragmentándola en dos facciones unos enemigos y otros que son los “revolucionarios”, donde estos últimos se autoproclaman como la solución a todas las problemáticas que los supuestos “enemigos” han generado, esto se une a una serie de acciones dirigidas a destruir los valores, la moral, la religión, el estado, y la cultura, como acabar con las cátedras de ética, valores y filosofía, cuestionar la institucionalidad de la iglesia y sus valores, deslegitimar el estado y finalmente acabar con los símbolos patrios, e históricos que son parte de lo que somos todos. Se preguntará usted, ¿para qué hacen esto los comunistas?

La respuesta es sencilla, señor o señora lectora, instaurar sus propios “valores” o mejor, antivalores y venderlos a la psiquis del público como valores, definir al gran estado benefactor como “el gran padre o madre del pueblo”, que todo lo controla y cimentar sus propias versiones de la historia erradicando de manera simultánea cualquier posibilidad de disenso, en resumen cercenar por completo la libertad de pensamiento y acción del ser humano, para ejercer un control y poder absoluto sobre su voluntad.

Esta endiablada teoría, expresada por los rectores de los comunistas, Max y Engels entre otros solo le dejaron a la sociedad global una utopía que se convirtió en bandera de quienes quieren todo lo que la riqueza puede dar a un ser humano sin producirla, de quienes venden al pueblo la idea de la igualdad sin la presencia del esfuerzo por ganarse el pan, y más bien “pelear por el derecho a ese pan” sin trabajo alguno.

Ahora en Hispanoamérica y gracias a la pandemia (que les cayó como anillo al dedo a los inspiradores del comunismo), los famosos subsidios de salarios mensuales, o rentas básicas a las cuales incluso algunos partidos de derecha o centro están impulsando, sin darse cuenta que le ponen en bandeja de plata a los inspiradores comunistas la cabeza de la democracia, abriendo la “caja de pandora” para que el pueblo se sienta más empoderado de exigir incrementos de tales rentas básicas, así como derechos infinitos y más bien ningún deber de ellos para con el Estado.

Una muestra de la gravedad de estas rentas básicas o salarios para la gente que no está trabajando es la altísima demanda de empleos sin ocupación, que según el departamento del trabajo de EE. UU. en marzo de este año ascendió a 8,1 millones de vacantes sin ocupar, a lo que los republicanos responsabilizaron y con toda razón, justamente a los nuevos subsidios o ayudas semanales, varios estados han declarado estar en contra del pago de estos subsidios, pues los desempleados prefieren quedarse en casa sin hacer nada y recibir su “salario” semanal subsidiado que asciende a US$ 300 aproximadamente, que ir a buscar trabajo, fenómeno que también presenciaremos en Colombia al igual que en otras democracias que han incurrido en la locura al prolongar más allá de pandemia dichos subsidios.

Estas medidas lograrán, de ser continuadas, que las empresas terminen por cerrar dados los altísimos impuestos que seguiremos teniendo para poder subvencionar esa haraganería de salarios de millones de personas que no trabajan, así como un hueco en nuestras economías porque no habrá dinero que alcance para pagar todos los “derechos” que venden como gratuitos, pero que salen de todos nuestros bolsillos con los impuestos, así las cosas llegará el momento en que los partidos políticos de derecha y centro que se congraciaron con estas iniciativas de creación de rentas básicas o salario solidarios o como se llamen, seguramente para ganar favor popular, se arrepientan y vean el inmenso error que cometieron al alimentar a una sociedad dependiente, perezosa y cada vez más demandante como ya es evidente, “dale a un mendigo una moneda, y nunca se ira de esa esquina”…

Pues bien, dado el panorama actual y hecho un paneo rápido por el actuar de estos promotores del comunismo en el mundo, volveremos ahora al “fenómeno social” o “estallido social” en Latinoamérica, y como los “estallidos locales” en Colombia y Chile, entre otros, están situadas diametralmente de Cuba en la actualidad, y cómo esto puede hacer la diferencia en una región en la cual por 60 años se ha tratado a toda costa de contaminar con las ideas social-comunistas que tienen a cuba y Venezuela hoy en la pobreza absoluta y una inflación como la venezolana, que según la Asamblea Nacional de este país en enero de 2021, era superior al 3.400 %. Sabrá Dios en cuanto irá ahora.

Como lo retratamos ya en otras columnas esta realidad del “estallido social” está compuesta por los ingenuos que creen reivindicar sus derechos, pero detrás de ellos, y algunas veces sin saberlo, están las estructuras criminales, con entrenamiento en estrategia de guerra de guerrillas, que realizan acciones coordinadas y simultáneas, manuales de guerra en PDF a todo color, y retóricas calcadas, que dan cuenta de la imposibilidad de un genuino y diferenciado “estallido social”.

Ahora bien, estos movimientos usan jóvenes adoctrinados así como jóvenes inocentes que caen en el “romántico argumento de la revolución”, que compran dada su energía e inmensa disposición y necesidad pertenecer a un grupo a un “colectivo” y claro de ser “la generación que haga historia”...

Pues bien estos movimientos hispanoamericanos socialistas o comunistas, están instrumentalizando a los jóvenes que sueñan con transformaciones sociales, ambientales o políticas, para que inconscientemente sean las fichas del juego de poder de los grandes jugadores internacionales, que sembrando desestabilización y deslegitimación de valores y de las instituciones, llevan a los pueblos a cambiar sus constituciones a modelos socialistas, que permitan controlar a los ciudadanos con el fin posterior de, por ejemplo, en un país controlado por un gobernante totalitario, sacar ilegalmente recursos como los minerales que conforman el coltán, presente entre otros lugares geoestratégicos en la frontera entre Venezuela y Colombia, donde este último tiene nada más y nada menos que tres departamentos con los más grandes yacimientos de este preciado conjugado de minerales insumo clave de su dispositivo móvil o computadora.

No es casualidad que las Farc o las aparentes “disidencias de las Farc” y/o exsocios de “comunes” el partido de las Farc, tengan presencia en estos tres departamentos, y lo más grave dentro de resguardos indígenas con legislaciones que los cobija para que la fuerza del Estado no entre en ellos, permitiendo sin quererlo tal vez, que en esos territorios estén los más extensos cultivos de coca y extracción ilegal de minerales, que genéricamente ahora llaman “minería ancestral” o artesanal, preguntamos. ¿Quién controla esto? ¿Adónde van esos dineros? ¿Ahí si no hay ambientalistas vigilando ni protestando, no? Qué falta hace la consciencia de los ciudadanos sobre su papel y la del Estado para ejercer presencia y autoridad.

Si continuamos en esta rueda de responder a los ataques de la izquierda comunista, respondiendo con paños de agua tibia en lugar de atacar realmente las causas origen y los mecanismos de financiamiento de todos estos movimientos que buscan la desestabilización de nuestros estados no tendremos otro camino que ver la caída de nuestras democracias, pero si en cambio “seguimos el dinero” o “follow the money”.

Como dice el gran adagio americano, y conformamos grupos fuertes empresariales que apoyen la defensa de la libertad en muestras repúblicas, que busquen unirse y conectarse en visiones conjuntas, que marquen estrategias y caminos efectivos no solo para frenar esta pretensión de jugadores comunistas continentales, sino que también lidere las grandes transformaciones de nuestros estados hacia la real libertad y desarrollo, haríamos entonces una gran diferencia, y seremos actores no pasivos sino relevantes en la evolución de la sociedad desde su liberación de las garras de los promotores del social-comunismo.

Una vez hemos visto parte de sus tácticas y estrategias, como las mencionadas, evidentemente caemos de nuevo en el fenómeno cubano actual, donde finalmente luego de mas de 60 años de tiranía de una dictadura como la castrista, logró que el pueblo entero se vuelque en contra del comunismo que pretenden extender en todo el continente, pero no se deje confundir, señor lector o lectora, lo que pasa en Cuba hoy, es el rechazo total a la represión a la libertad, al control total de las vidas, y economía general de todos de cubanos, a una “revolución” sin sentido que solo desapareció opositores, fusiló a homosexuales, y le robó la productividad a Cuba por completo. Al punto de que su población hoy pase hambre constante.

No se engañe si le dicen que el pueblo cubano está dividido, que allá los “oligarcas” o los “yanquis”, o el “embargo”, o en suma el famoso enemigo externo tienen la culpa. ¡No! La culpa, la responsabilidad es del comunismo, que instauraron como doctrina en colegios y toda la vida pública y privada, al punto de decidir cuándo puede comer cada cubano, o cada venezolano, y cada habitante de la nación donde vives y quieren instaurar estos “despiertos ofendidos y resistentes de los famosos estallidos sociales latinoamericanos”.

No, esos no buscan la libertad, estos movimientos buscan instaurar el totalitarismo que hemos retratado, buscan educar a sus hijos para que sean “hijos del estado” como en Rusia, China, Venezuela y todas las naciones que han ensayado el modelo utópico social-comunista. Estos “estallidos” lo único que representan son dos oportunidades para todos los hispanoamericanos hoy: primero, la oportunidad de concientizar a nuestros ciudadanos de este ataque para que actúen desde la legalidad en defensa de los valores familiares, sociales, de respeto a las creencias, de las instituciones y de las repúblicas.

Y, segundo, la oportunidad de crear unidad de conceptos y visiones alrededor del mejoramiento de nuestras condiciones de desarrollo, pero reprobando para siempre “todas las formas de lucha”, reprobando al social-comunismo de la izquierda conminándolo al aislamiento, e incluso por qué no al delito, dado que en todos los casos busca el control de los individuos, y la supresión total de las libertades. No en vano algunas naciones que ya han padecido el flagelo del comunismo lo prohíben, ¿por qué no hacerlo de manera anticipada?...

En resumen, lo que pasa en Cuba señores no es otra cosa que la más grande y bella expresión de la libertad de un pueblo que se liberara de la tiranía del monstruo comunista sin taparse la cara, que dará ejemplo y contexto a Hispanoamérica para que una vez se corte la cabeza de la serpiente, muera el resto de su cuerpo, y caigan tras de la cabeza regional los dictadorzuelos comunistas de la región,

Nuestra labor en esta gesta será llevar la voz más alta de apoyo a los cubanos, para que nuestros jóvenes entiendan la monumental estupidez que piden al querer socializar nuestras prósperas naciones, presenciando en vivo la debacle de su misma teoría utópica.

Quedan tensiones mundiales como Rusia e Irán, que presionan directamente en Venezuela y contra Colombia para que este sistema comunista se instaure en toda la región, contra estos monstruos inmensos debemos tener aliados claros y directos como seguramente lo ha sido siempre EE. UU., y países europeos que creen en la libertad socio-económica, para que nos permitan alejarnos de su poder influenciador.

Sin embargo, hay que entender que la pobreza de Venezuela y la desesperada acción de su ignorante dictador maduro, llevo a prácticamente escriturar a Rusia la explotación petrolera, y a Irán otro tanto; evidentemente están muy cerca, pero depende de nuestros pueblos marcar la diferencia, uniéndonos, no solo en cada país, sino a nivel regional para crear ese bloque anticomunista pro-libertad que tanta falta hace para acompañarnos en la lucha y la táctica.

Lo que pasa en Cuba no es lo mismo que pasa en el resto de Hispanoamérica por supuesto, por favor no deje que nadie a su alrededor lo mezcle, tal como me decía mi papá hermoso cuando a los hijos nos enseñaba matemáticas o álgebra, “¡No sume peras con papayas!”

Y esté seguro que no solo estamos despertando en Cuba, sino que estamos actuando para unir a todo Hispanoamérica contra el social-comunismo, es el momento, y somos los llamados a liderarlo.

Espere pronto la columna sobre El nuevo poder.

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