Las puertas del santuario del 20 de Julio, uno de los más concurridos de Bogotá, apenas se volvieron a abrir hace unas semanas, previa autorización de la Alcaldía. “Los días de silencio y puertas cerradas fueron una eternidad”, dice el padre Édgar Palacios, director de la Obra Salesiana del Niño Jesús, que administra el templo.“Gracias a Dios pudimos abrir la plazoleta y la iglesia”, algo que este sacerdote esperaba como ninguno de los fieles del Divino Niño. Cuando el padre Palacios fue trasladado a esta parroquia, a los pocos días comenzó la pandemia. “No se imagina la soledad y la tristeza. Yo me estaba iniciando como director y párroco aquí en la iglesia del Niño Jesús, y era consciente del flujo de feligreses que peregrinaban a diario, y luego ver esto cerrado, solo, lo invade a uno de una profunda tristeza. Daba grima ver el templo así”.Este martes, sin embargo, la Alcaldía reversó esa decisión y ahora para evitar que la eucaristía a la que asisten miles se convierta en un foco de contagios. “Celebremos las eucaristías en casa, sin reuniones ni viajes y con muy buena ventilación, porque eso es lo que dispara el virus”, dijo la alcaldesa Claudia López. La celebración de la Semana Santa de este templo se llevará a cabo de manera virtual. Y usted podrá seguirla por semana.com.