Un alemán, Tom Schreiber, llegó a Cali en 2006 con un guión escrito y premiado en su país natal y regresó a casa con una película rodada, que se estrenó el pasado 14 de agosto en 29 ciudades alemanas y ha cautivado al público. Desde que en las pantallas de cine del país teutón se empezó a proyectar Dr. Alemán, ni los aplausos ni las críticas han sido escasas para su director. Él, sin embargo, sigue siendo un tipo sencillo, algo tímido y obsesionado con su trabajo como pudo descubrir SEMANA al entrevistarlo en Berlín.
Le sobran las palabras para hablar de Cali. "Esa ciudad fue un regalo para nosotros", aseguró. Hasta sus 26 años y antes de estudiar dirección, Schreiber había sido asistente de cámara y fotografía, aprendizaje que saca a relucir durante toda la cinta. "El camarógrafo y yo descubrimos muchas cosas en Cali. Era un placer salir en busca de imágenes y encontrarlas rápidamente. Después él se encargó de poner esas tomas al servicio de nuestra historia". Schreiber, nacido en Colonia, cree que los caleños tienen los ojos "acostumbrados" a tanto esplendor. Él, que viajó a la ciudad en busca de la locación perfecta para su película, siente que encontró una joya.
"Estamos negociando con Cine Colombia sobre cómo y cuándo se estrenará la película allá", dijo. Lo único seguro es que se verá antes de que termine el año. Pero esa no es la mayor preocupación del que es catalogado como la gran revelación del cine alemán. Lo que le angustia es la recepción que la cinta, la segunda que dirige, tenga en el país. Quiere saber si el experimento de rodar todo el filme en español, con actores naturales y sólo un protagonista alemán, además de la crítica a la arrogancia 'humanista' europea, lograrán la acogida de los colombianos.
Para él, Dr. Alemán representa el fracaso de la civilización, la impotencia del progreso ante los aspectos más primitivos de la naturaleza humana. Todo esto lo logra, "a través de la historia de un estudiante de medicina alemán que llega a Colombia convencido de que sus valores son universales, y que termina estrellándose contra sí mismo por creer eso", explicó Schreiber. Durante la trama, el protagonista se ve envuelto en un ambiente criminal callejero que pone en peligro su vida.
Esa es, a grandes rasgos, la historia que presenta Schreiber en su largometraje, producido por la empresa caleña Antorcha Film y la alemana 2 Pilots. Es una película que le habla a cualquiera, aunque esté narrada en español 'colombiano' y tenga lugar en el país. "La intención no era hacer una película sobre Colombia, aseguró. Si no hubiéramos encontrado la perfecta infraestructura que tuvimos a nuestra disposición, habríamos rodado en cualquier otra parte".
Entonces, ¿por qué Cali? No es la primera vez que se lo preguntan, y para explicarlo Schreiber relata con detalle la historia de su amigo médico, el verdadero Dr. Alemán. "Mi amigo viajó a Cali en 1994 para hacer unas prácticas en el Hospital Universitario y durante ese tiempo me empezó a escribir cartas sobre sus experiencias. Allí está consignada la tesis central de mi película, que es muy simple: nosotros no entendemos a Colombia; mi amigo jamás comprendió el país, sus constantes dudas no se lo permitieron".
Schreiber invitó a la première a su amigo, quien hoy tiene un consultorio en Nueva York. Al ver la película no pudo esconder su emoción. En varias ocasiones le dijo al director que había tenido la sensación de ser él quien aparecía en la pantalla operando heridos en la sala de urgencias del Hospital Tomás Uribe Uribe de Cali.
Sin embargo, el ambiente violento en la que se ve envuelto el protagonista es pura ficción. Es el trabajo magistral del guionista Oliver Keidel, que escribió toda la historia sin haber estado nunca en Colombia, aunque "tenía sus consultores en Cali", como anotó Schreiber. Su protagonista es August Diehl, el actor de carácter a quien muchos críticos consideran el más prometedor de Europa.
El equipo de alemanes y colombianos trabajó durante un año y medio para realizar una producción de altura mundial. "Trabajamos tanto que salíamos siempre del hotel directo a Siloé", recuerda Schreiber. Ese barrio popular, el más importante de Cali, fue el escenario donde se desarrolló la mayor parte de la película. Allí es donde vive el Dr. Alemán.
Schreiber aseguró que: "Fue una gran ventaja llegar a Colombia con el guión terminado, ya que pudimos dedicar una gran parte del tiempo de preproducción a trabajar con los jóvenes de Siloé. Desde el principio hablamos con las pandillas e integramos a todo tipo de gente en la película. No sólo actores y extras, también a músicos que compusieron e interpretaron parte de la banda sonora". Organizaron talleres gratuitos de actuación, los cuales no sólo les ayudaron para que los actores naturales lograran unas muy buenas interpretaciones, sino que les permitió ganarse la confianza de la gente. "Nos adentramos tanto en ese barrio que no tuvimos problema alguno durante todo el rodaje", dijo el director.
"La ingenuidad es un rasgo positivo; te permite contemplar las cosas bajo una nueva luz", comentó Schreiber. "Por supuesto siempre hay una influencia importante del pasado, de la propia vida. Mi personaje es así, es un ingenuo. Viene de un lugar muy distinto, y por eso se convierte rápidamente en un peligro para sí mismo, porque él, en realidad, nunca llega a Cali".
Schreiber, por su parte, sí lo hizo. Él llegó a Cali sabiendo muy bien lo que quería y sólo se fue cuando le exprimió a 'la sucursal del cielo' todo su esplendor. Ese esplendor es esta película.
película
Un germano en Siloé
'Dr Alemán', rodada en Cali por el director Tom Schreiber, ha conquistado la crítica alemana y se espera que tenga el mismo éxito en Colombia.
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12 de septiembre de 2008, 7:00 p. m.
