PERSONAJE

Una supermodelo transexual

Lea T, la nueva cara de Givenchy, está causando sensación no solo por sus aptitudes como modelo, sino porque actualmente se está sometiendo a un tratamiento de cambio de sexo.

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6 de agosto de 2010, 7:00 p. m.
La brasileña posó desnuda para la edición francesa de la revista ‘Vogue’ y protagonizó la última campaña de Givenchy.
La brasileña posó desnuda para la edición francesa de la revista ‘Vogue’ y protagonizó la última campaña de Givenchy.

La brasileña que encabeza la última campaña de la prestigiosa marca de ropa francesa Givenchy llama la atención por algo más que su figura latina, sus piernas largas y sus facciones bien definidas. Lea T, quien muchos dicen sucederá a otras supermodelos, como sus compatriotas Gisele Bündchen o Adriana Lima, está revolucionando el mundo de la moda porque es en realidad un hombre; un hombre de 28 años que hasta hace poco era conocido como Leandro Cerezo.

"A primera vista, la única cosa que choca es su belleza -publicó el semanario británico The Observer en un perfil que le dedicó-. Con labios gruesos, mandíbula fuerte y mechones negros que caen sobre sus hombros, tiene el conjunto perfecto que demanda la moda: seductora, flaca y con una cara demasiado distintiva como para ser considerada simplemente bella". Lea pasó en pocos meses de ser una simple ayudante de diseñador a llenar las páginas de importantes revistas como la edición italiana de Vanity Fair o la francesa de Vogue, publicación con la que causó revuelo al dejarse fotografiar con los senos al aire y las manos tapando parte de sus genitales masculinos. Una imagen que deja muy poco a la imaginación. "Acepté posar así en nombre de todos mis amigos transexuales", confesó en una entrevista poco después de aparecer desnuda.

"El mundo de la moda siempre está preparado para una novedad, una polémica", dijo a SEMANA la consultora de moda Regina Martinelli, quien trabaja para Globo, el canal de televisión más grande de Brasil y de América Latina. "Si se mira de cerca, la imagen de Lea es andrógina, pero las características no son necesariamente las de un transexual. Durante años, la estética andrógina se ha utilizado en publicidad. La diferencia es que los modelos utilizados no eran necesariamente transexuales, travestis o similares".

Leandro comenzó hace años un tratamiento hormonal que ya empezó a hacer efecto, y no solo le ha alterado el físico, sino que le ha cambiado el humor: se siente solo y pelea una 'guerra' constante en su cabeza, en la que se enfrentan sus lados masculino y femenino. "La elección es entre ser infeliz por siempre o tratar de ser feliz", dijo a Vanity Fair. El último paso para convertirse en toda una mujer lo dará a finales de año, cuando se someta a una operación de cambio de sexo.

Pero su condición de transexual no es lo único de Leandro que ha causado revuelo. También ha llamado la atención que es hijo del futbolista Toninho Cerezo, quien jugó los Mundiales de Argentina 78 y España 82. Los brasileños se enteraron de la noticia 'bomba' tan solo hace un par de semanas, a través del diario Extra de Río de Janeiro.

Cuando un periodista se comunicó con Toninho para averiguar por el éxito de su 'hija' en Europa, el hoy técnico del equipo de segunda división Sport Club de Recife se limitó a decir que tenía cuatro hijos, uno de ellos llamado Leandro. Y cuando el reportero le preguntó si ese Leandro había aparecido en la última campaña de Givenchy, el ex jugador simplemente colgó el teléfono. Fuentes de Extra aseguran que Toninho afirmó en 2007 a ese diario que solo tenía tres hijos. El mayor de ellos, Gustavo, asegura que la familia en pleno apoya a su hermano: "Solo diré que estamos de su lado y la apoyamos". Sin embargo, Lea ha dicho en diferentes entrevistas que habla con su papá solo una vez al año y que él está tan indignado que prefiere evadir el tema y dedicarse a conversar sobre trivialidades.

"Somos excluidos cuando vamos al colegio, pero donde primero nos excluyen es en nuestras familias", dice la transexual Walkiria La Roche, quien actualmente está encargada de luchar desde el gobierno brasileño por los derechos de la comunidad Lgbt y fue fundadora de la asociación de travestis y transexuales de Belo Horizonte, ciudad en la que nació Lea. "Es importante que ella salga en revistas. La prensa positiva le muestra a la sociedad que somos capaces de hacer cosas diferentes a ejercer la prostitución o ser peluqueros".

Lea no es la primera persona abiertamente transexual que se destaca en el mundo de la moda, aunque muchos expertos creen que se puede convertir en la más importante. Su compatriota Roberta Close fue una famosa modelo y estrella de televisión que en su autobiografía dijo haber tenido relaciones íntimas con Eddie Murphy, George Clooney y Robert de Niro. Otras modelos transexuales que han logrado éxito han sido la inglesa 'Tula' Cossey, quien fue la primera transexual en aparecer en la revista Playboy; la surcoreana Harisu, todo un símbolo en Asia; la estadounidense Amanda Lepore, quien hizo campañas para cosméticos M.A.C. y relojes Swatch, y su compatriota Isis King, quien participó en el programa America's Next Top Model.

Criado en una familia acostumbrada a un estilo de vida que describe como "colonial" y "rígido", Leandro se sintió excluido desde niño. No solo se sentía diferente, lo hacían sentir diferente. "Papá me decía que yo tenía algo extraño. Luego todos empezaron a decir que yo era gay". En sus primeros castings, lo solían confundir con una niña. "Tenía un afro parecido al de Michael Jackson en los Jackson 5,

y cuando llegaba a las pruebas siempre me decían: 'El 'casting' de las chicas es por allá'", confesó a Vanity Fair.

Lea vivió en Italia, donde su papá jugó para los equipos Roma y Sampdoria, en un tiempo en el que le gustaban los hombres y las mujeres por igual y sentía que su sexualidad no estaba completamente definida. Fue Ricardo Tisci, hoy director creativo de Givenchy, quien lo alentó a explorar su lado femenino. Lea recordó para Vogue que él la convenció de comprar unos zapatos tipo drag queen y de arreglarse las pestañas. Tisci la describió como "una real diosa -en el diario WWD, conocido como la biblia de la moda-: Siempre ha sido muy femenina, superfrágil, superaristocrática".

Antes de ser imagen de Givenchy, Lea trabajó como asistente de Tisci, quien probaba todos su modelos en ella antes de presentarlos en sociedad. Cuando decidió que la nueva campaña de la marca tendría un toque andrógino, pensó inmediatamente en Lea, aunque creyó que no aceptaría. "Ella ejemplifica la dicotomía masculina-femenina que se ha convertido en uno de los sellos de la firma", dice. Regina Martelli apoya las palabras de Tisci y cree que la gente reaccionará positivamente a la campaña, pese a que todavía muchos se escandalizan al saber que la que aparece en las fotos es un transexual.

Por ahora Lea quiere continuar con su carrera de modelo mientras termina sus estudios de Veterinaria. No tiene novio ni cree que consiga uno pronto, en parte porque le cuesta creer en las relaciones estables de los transexuales. Además, por ahora tiene cosas más importantes por las cuales preocuparse, como aprender a manejar la depresión que la invade cuando, al caminar por las calles "llena de hormonas", la gente la señala y se ríe. Una lucha diaria que la brasileña no piensa abandonar pues cree que cuando termine el tratamiento será feliz.