En Hollywood es común que los actores tengan que cambiar su aspecto físico para interpretar a sus personajes. Sin embargo, para algunos que ya alcanzaron cierto estatus esa petición se ha vuelto inaceptable. Kirsten Dunst es una de las actrices que se ha rebelado contra los estándares y requerimientos de este tipo. Para El seductor, la última película de su amiga y directora Sofia Coppola, se negó a bajar de peso. En una entrevista con Variety explicó que su negativa se debe a que “es bastante difícil cuando tienes 35 años y odias hacer ejercicio”; además, añadió desafiante que la comida de Luisiana, el lugar en el que se rodó la película, le gustaba demasiado para contenerse. Coppola entendió, quizás por la larga historia que tienen juntas (ya han filmado The Virgin Suicides y Marie Antoinette), y dejó que su personaje se viera con unos kilos de más a como se lo había imaginado. No es la primera vez que Dunst se niega a adaptar su físico. Para la saga de Spiderman, uno de los productores le sugirió que se arreglara los dientes, pero ella nunca lo hizo.
PASTILLAS
Derecho de piso
La actriz estadounidense se niega a cambiar su físico para interpretar un papel en la pantalla grande.
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10 de junio de 2017 a las 5:15 p. m.
