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Algo no cuadra: los seis grandes interrogantes sobre los colombianos en el asesinato del presidente de Haití

La novelesca trama que se ha descubierto tras el asesinato del presidente de Haití deja muchos interrogantes. Estos son los cabos sueltos.


1. ¿Quién dio la orden?

Una trama de película se teje detrás del asesinato de Jovenel Moïse, que incluye una conspiración internacional, exmilitares colombianos, norteamericanos, la Embajada de Taiwán y una supuesta alianza con la Policía de este país. Sin embargo, por ahora nada apunta a revelar lo más importante: ¿quién mandó matar al presidente?

Se barajan algunas hipótesis. La primera es que sería un crimen de Estado, de quienes temían que con un cambio constitucional se quedara en el poder, e, incluso, podría estar involucrado el primer ministro. También se habla de una vendetta por asuntos personales o negocios. El mismo Moïse había dicho que estaba solo y querían matarlo.

2. ¿Tenían plan de escape?

Los mercenarios no eran ningunos novatos. Los exmilitares habían sido entrenados por años en complejas operaciones contraguerrilla. Por eso han sorprendido los detalles de la fuga. The Washington Post lo calificó como un plan de escape “chambón, defectuoso o inexistente”.

Exmilitares presos en Haití ¿a cuántos más querían reclutar? Foto: Semana
Exmilitares presos en Haití ¿a cuántos más querían reclutar? Foto: Semana - Foto: SEMANA

Once de ellos ingresaron a la Embajada de Taiwán. ¿Esperaban tener refugio allí? La hipótesis es absurda. Otro entró a una casa y se desangró en la azotea. Lo encontraron ya con rigidez cadavérica. Dos más fueron capturados por la gente en las calles y amarrados a una cuerda hasta ser entregados. Un dato adicional es que los dos colombianos muertos tenían en sus bolsillos los pasaportes. ¿Por qué alguien iría con este documento a esa misión?

3. ¿Los engañaron?

Es una hipótesis. SEMANA conoció chats recibidos por los exmilitares en los que les ofrecen 2.700 dólares para una misión, pero no les dan detalles. Un investigador aseguró que les habrían dicho que serían agentes encubiertos presentados como “intérpretes” y cuyo objetivo era arrestar de manera legítima a Moïse.

Esta tesis concuerda con la idea de que, una vez frente al mandatario, los mercenarios lo obligaron a renunciar, incluso torturándolo. Pero que, aparentemente, no tenían el objetivo de matarlo. Otro elemento que apoya la hipótesis de que no sabían es que, antes de la operación, uno de ellos, Manuel Antonio Grosso Guarín, aprovechó para vacacionar en Punta Cana y subió esas imágenes a redes sociales. Esa imprudencia es sospechosa en un hombre reconocido por ser uno de los más preparados de este grupo.

4. ¿Quién los contrató?

La investigación apunta a que los mercenarios habrían conseguido el trabajo por internet. Esa tesis no aclara algunas preguntas fundamentales: ¿por qué tantos colombianos? ¿Se conocían entre ellos? ¿Había un líder que conectó a los exmilitares con Haití? ¿Cuánto les pagaron? ¿A cambio de qué les ofrecieron este dinero?

Hasta la fecha, Haití no ha entregado pruebas sobre qué elementos vinculan específicamente a los connacionales. Se saben algunas curiosidades: todos los mercenarios llevaban ese día las mismas botas, todos eran comandos, uno de los rangos de mayor experticia en el Ejército. El general de la Policía Jorge Vargas informó que hay cuatro empresas de seguridad privadas investigadas como posibles enlaces de esa operación.

5. ¿Por qué la DEA?

Uno de los hechos que más ha llamado la atención del asesinato fue la forma como se presentaron los mercenarios ante el presidente Moïse. Desde una residencia y en completa oscuridad, un vecino grabó una camioneta blanca en la que entran, armados. Los hombres gritan que son de la DEA y que se trata de un operativo, en un acento inglés perfecto. “¡Operación de la DEA! ¡Todos retírense! ¡Operación de la DEA! ¡Todos retrocedan, retírense!”. La DEA inmediatamente confirmó que no tiene ningún nexo con los mercenarios.

6. ¿Qué hicieron el mes que estuvieron en Puerto Príncipe?

Los reportes de inteligencia enviados por el Gobierno colombiano muestran que al menos cuatro de los exmilitares llegaron a Punta Cana el pasado 4 de junio, y un par de días después cruzaron la frontera para Haití. ¿Qué hicieron todo este tiempo? Si es verdad que llegaron engañados, ¿por qué no se dieron cuenta en este mes? El Gobierno nacional confirmó este viernes que un equipo de investigadores viajará a Haití para develar algunos de los detalles de este crimen irresuelto.