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Diane y Micaela volvieron a casa: drama de niñas ‘raptadas’ en Perú llegó a su final

La madre de las menores, Ximena Vidaurre, confirmó que las niñas nuevamente se encuentran con ella, y agradeció la acción de la Policía de su país.


La justicia divina hizo que estemos juntas”, fue la frase con la que, sumada a palabras de agradecimiento, la fotógrafa peruana Ximena Vidaurre anunció que ‘la horrible noche terminó’ en el caso de la desaparición de sus dos hijas; Diane y Micaela, quienes habían sido presuntamente raptadas en días pasados por su padre, en un hecho que centró la atención de Perú durante la reciente semana.

A través de sus redes sociales, la joven confirmó que, gracias a las autoridades de su país, el Ministerio del Interior y los medios de comunicación, sus hijas, de 3 y 4 años, volvieron a estar en su poder tras días de intensa búsqueda y preocupación, luego de que las menores fueran separadas de ella, con engaños, en la ciudad de Lima el martes anterior.

En su momento, la mujer denunció que su principal temor era que el señalado captor, el padre de las niñas, un empresario identificado como Pedro José Labarthe, pudiere intentar sacarlas del país, afirmando a su vez que el individuo, padecía de problemas de consumo de sustancias alucinógenas, y que tenía problemas de comportamiento, evidenciados en órdenes de alejamiento de su expareja y de las niñas, por casos precedentes de agresión.

Según detallan medios locales, aunque el rapto fue perpetrado en la ciudad de Lima, el rescate tuvo lugar en la localidad de Piura, sitio al que se había movilizado la madre de las menores desaparecidas, luego de que habitantes de esa ciudad, denunciaron haber visto al hombre en compañía de las dos niñas.

Aunque en un primer momento, Vidaurre y las autoridades llegaron hasta una casa de descanso que tiene el hombre en la ciudad, en el lugar no encontraron a ninguna de las tres personas ‘desaparecidas’; no obstante, allí si pudieron encontrar el vehículo, en que el hombre había escapado, el cual es de propiedad de la angustiada madre.

Finalmente, y tras varios días de seguirle la pista al hombre, un reconocido empresario peruano, las autoridades lograron dar con su paradero, y, aunque no lo detuvieron -en tanto él tenía la custodia compartida de las niñas, por lo cual estaba facultado a tenerlas en su poder-, sí lo convocaron a entregar su versión de los hechos en la comisaría de Policía, entregando, a su turno, las niñas a la custodia de la madre.

Según precisaron medios locales, en medio del operativo para recuperar a las menores, y tras ubicar al empresario, las autoridades idearon un plan para lograr que él entregara las menores.

Así, lograron que el hombre aceptase conversar con su expareja, y una vez en el lugar pactado -un edificio residencial-, escenificaron un sismo, y, en medio de la ‘emergencia’, tomar en su poder a las menores.

Tras el rescate, la mujer fue conducida a un lugar seguro, mientras que avanza la investigación sobre lo sucedido.

El presunto rapto

De acuerdo con las declaraciones entregadas el pasado miércoles a medios de su país, puntualmente al espacio informativo del canal ATV, Ximena Vidaurre señaló que el rapto se presentó en horas de la mañana del pasado martes, cuando por solicitud del hombre y con la excusa de querer ver a sus hijas por el día del padre, este pidió que le acompañaran a acudir a un laboratorio médico, porque requería iniciar un tratamiento debido a unas presuntas complicaciones de salud.

Vidaurre precisó que acudió al lugar pese a que desde hace meses no tenía contacto con el padre de sus hijas, y que incluso le tocaba ‘rogarle’ para que aportara para su manutención.

El día de la cita, la fotógrafa y sus hijas llegaron al lugar en un vehículo marca Subaru, identificado con placas BNI048, el mismo que tomó el padre de las menores para escapar, llevando consigo a sus hijas.

Según explicó la mujer, el rapto tuvo lugar cuando ella descendió del vehículo para acercarse al laboratorio ROE, a entregar una muestra de orina, situación que el hombre habría aprovechado para huir con rumbo desconocido.

En su momento, la mujer explicó su temor porque el padre sacara a las niñas del país, advirtiendo que este no se encontraba en buen estado de salud mental, y además contaba con un catamarán ubicado en las costas de Ecuador.