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¿Gabriel Boric es el Gustavo Petro chileno?, esto opinan en Chile

El periodista José Domingo Sagüés dio su punto de vista luego de las comparaciones que se han hecho entre ambos líderes. ¿La victoria de Boric es un precedente para que Petro se imponga?


José Domingo Sagüés, periodista chileno con especialización en políticas públicas, conversó con SEMANA sobre el triunfo de Gabriel Boric en su país. Sagüés ha vivido en Colombia y ha estudiado ambos casos. Asegura que, a pesar de las similitudes, no se trata de los mismos procesos, que Petro y Boric serían distintos y que no significa que con ese precedente Petro vaya a ganar las elecciones.

José Domingo Sagüés.
José Domingo Sagüés. - Foto: SEMANA

SEMANA: ¿cómo está el panorama en Chile luego de la victoria de Gabriel Boric?

JOSÉ DOMINGO SAGÜÉS (J. D. S.): hay mucha incertidumbre. El país está expectante de qué es lo que va a venir, de cómo va a configurar su gobierno, cómo va a llevar adelante las reformas que planteó. El panorama es tan complejo para Gabriel Boric como si hubiera ganado José Antonio Kast. Ambos -en este caso Boric- va a tener que administrar y liderar un país que arrastra una fractura social importante.

SEMANA: ¿cuáles serán los retos del presidente electo de los chilenos?

J. D. S.: la reactivación de la economía, el manejo de la pandemia y convocar a grandes acuerdos. Boric ha generado altas expectativas, es el presidente más votado de la historia y la ciudadanía espera mucho de él. Ha planteado que a La Moneda entra “el pueblo” con él y ha reiterado que va a convocar a una ciudadanía activa en la toma de decisiones. Ahí hay una oportunidad enorme, pero un riesgo igualmente grande. También lo que está ocurriendo con la Convención Constituyente, porque, muy probablemente, a mediados de 2022, habrá un plebiscito de salida para que la ciudadanía decida si se queda con la Constitución nueva que se propone o con la actual, que arrastramos desde el gobierno desde la dictadura cívico militar. De haber una nueva Constitución que requiera convocar a elecciones presidenciales, existe la posibilidad de que el próximo presidente deba convocar a comicios presidenciales antes de los cuarto años que dura su cargo. Ese es un escenario importante que debemos ver observar atentamente cómo se desenvuelve

SEMANA: ¿qué reflexiones deja el “estallido social” de 2019 en las elecciones?

J. D. S.: los últimos diez años fueron una ventana de oportunidad para una candidatura como la de Boric porque viene desde 2011 cuando comenzó como líder estudiantil. Desde allí Chile ha experimentado procesos sociales importantes que han ido in crescendo y todo eso ha implicado que haya un hastío de las élites tradicionales profundísimo. Por lo mismo, esta vez no pasó ninguna de las coaliciones que gobernaron el país durante los últimos 30 años. Segundo, él encarna las demandas de la ciudadanía que se expresaron en el estallido y las de personas que venían manifestándose antes por otras razones. Su programa de gobierno incorpora muchas de estas demandas, en cierta medida vence por lo mismo.

SEMANA: ¿qué enseñanzas deja para el caso colombiano?

J. D. S.: varias cosas. Uno, que es muy importante la moderación de los discursos. Los países que pasan por un periodo de inestabilidad esperan certidumbre, después de un periodo denso e intenso hay muchas demandas insatisfechas. Lo que se espera es que el Gobierno se haga cargo de ello con orden y estabilidad, porque de no ser así, el efecto puede ser muchísimo peor. Pienso que Colombia, luego de lo ocurrido, requiere transformaciones estructurales, pero hay que ser responsables y aplicar criterios de gradualidad. Tienen que realizarse de manera organizada e inteligente o el efecto puede ser perjudicial para el bienestar de las personas. Todas las candidaturas no pueden descuidar al centro -sea centroizquierda o centroderecha- y que el próximo Gobierno de Colombia dé confianza y respete los conductos institucionales.

SEMANA: ¿Boric representa un peligro para Chile?

J. D. S.: no lo creo. Gabriel Boric es una persona que es respetuosa de los canales institucionales, de la independencia de los poderes del Estado y de la libertad de prensa. Tiene que ser responsable y cuidadoso al momento de ejercer el poder, entendiendo que Chile vive una polarización que va a tener que administrar de manera correcta y estratégica. Creo que para la segunda vuelta entendió que es una campaña nueva y su moderación del discurso fue fundamental para convocar a más personas y sobre todo para transmitir un mensaje de gobernabilidad, de que los cambios van a venir con responsabilidad. No nos vamos a convertir en Venezuela, que es el punto que muchos en oposición a Boric plantean, lo creo porque Chile es una de las tres democracias plenas según The Economist y Boric es una persona que es respetuosa de los canales institucionales y de la independencia de los poderes del Estado. A mi juicio dará continuidad a las buenas políticas que se han implementado en otros gobiernos como la estrategias de vacunación ante la covid-19 de Sebastián Piñera o lo hecho en los últimos años en materia de energías renovables. Boric no borrará de un plumazo aquello que es bueno para el país.

SEMANA: ¿la segunda vuelta en Colombia podría ser entre un candidato de izquierda y otro de derecha como sucedió en Chile?

J. D. S.: eso podría ocurrir en cualquier país de Latinoamérica. La historia es pendular y la alternancia en el poder permite que eso ocurra. Hay posibilidades de que emerjan figuras que son distintas a las tradicionales y que vienen con discursos distintos que pueden convocar a personas cansadas de las personas de siempre prometiendo las mismas cosas.

SEMANA: en Colombia varios han comparado a Boric con Gustavo Petro, que hoy es el candidato más fuerte en las encuestas, ¿cree que son similares?

J. D. S.: respecto a ese u otros liderazgos que crean que pueden encarnar una figura como la de Gabriel Boric creo que es un poco temerario, en la medida que muchos de ellos tienen más de 60 años, incluso pudieran doblarle la edad. Uno de los atributos de Boric es esa juventud, son sus 35 años. Él representa un recambio generacional profundo y el inicio de una nueva forma de pensar de actuar en política. Ganó en parte gracias a su juventud. La edad y su trayectoria es un diferencial clave que lo vuelve difícilmente comparable con otras figuras políticas vigentes en Latinoamérica.

SEMANA: Petro aseguró que lloró con el triunfo de Boric y que es un presagio para lo que pasará en Colombia, ¿es así?

J. D. S.: los últimos diez años en política latinoamericana han sido tan líquidos que no me atrevería a pensar así. Creo que plantear el hecho de que el escenario de un país se va a repetir en otro no sé si es necesariamente el adecuado porque todos los países son distintos, viven coyunturas distintas, momentos distintos.

SEMANA: el expresidente Álvaro Uribe también se pronunció criticando a Petro y diciendo que Colombia tiene varios avances más que Chile, ¿tiene razón el exmandatario?

J. D. S.: creo que también es temerario porque hoy por hoy, más allá de las garantías establecidas en la Constitución, es difícil comparar dos países del tercer mundo, pero que en el caso de Chile las cifras son alarmantes en términos de personas que viven en situación de pobreza, que es aproximadamente el 11 %, pero en Colombia es más del 40 %, creo que hay que tener en consideración esos componentes.

SEMANA: ¿Latinoamérica se está volcando a los gobiernos de izquierda?

J. D. S.: no necesariamente. Todos los países tienen una realidad distinta, están en momentos históricos diferentes que son única y exclusivamente de ese país. Por lo tanto, la generalidad de afirmar que un continente está girando hacia un lado u otro es más bien inexacto y antojadizo. Cada uno de los países lleva adelante su historia y es particular. Puede haber coincidencias pero no necesariamente una regla.