Home

Mundo

Artículo

(ARCHIVOS) En esta foto de archivo tomada el 22 de enero de 2017, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump (izq.), Felicita al consejero principal del presidente Stephen Bannon durante la juramentación del personal directivo en el Salón Este de la Casa Blanca en Washington, DC. - El antiguo asesor del expresidente estadounidense Donald Trump, Steve Bannon, fue acusado el 12 de noviembre de 2021 por negarse a testificar ante el comité del Congreso que investiga los disturbios en el Capitolio, anunció el Departamento de Justicia. (Foto de MANDEL NGAN / AFP)
En esta foto de archivo tomada el 22 de enero de 2017, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump (izq.), Felicita al consejero principal del presidente, Stephen Bannon durante la juramentación del personal directivo en el Salón Este de la Casa Blanca en Washington, DC. - Foto: AFP

estados unidos

“Por encima de la ley”: así actuó el asesor de Trump acusado por la justicia de EEUU

Los señalamientos contra los exfuncionarios del gobierno del magnate por la toma al capitolio aumentan. El turno ahora es para Steve Bannon.

Steve Bannon, exasesor de Donald Trump y cerebro de la campaña de 2016 que llevó al republicano a la Casa Blanca, fue acusado este martes de creerse “por encima de la ley” durante su juicio por negarse a cooperar con un comité del Congreso de Estados Unidos que investiga el asalto al Capitolio.

Bannon, dijo la fiscal Amanda Vaughn, desatendió las citaciones del grupo de legisladores “incluso después de que el Congreso rechazara sus pretextos, e ignoró numerosas advertencias de que se enfrentaría a un proceso judicial si no cumplía con la citación como se requería”.

“Al hacerlo, el acusado impidió que las autoridades obtuvieran información importante que necesitaban para ayudarles a entender lo que ocurrió el 6 de enero”, añadió. “El acusado ha decidido que está por encima de la ley”, dijo.

El abogado de Bannon, Evan Corcoran, dijo que “nadie ignoró la citación”, ya que se llegó a negociar con el comité la fecha de su declaración. Asesor discreto pero muy influyente, Bannon dio un giro populista a la campaña de Trump para las elecciones presidenciales de 2016. Después fue expulsado.

Un Donald Trump acorralado y alejado de la realidad es lo que plantean los hallazgos del comité que investiga al expresidente por su labor e injerencia durante el asalto al Capitolio en 2021. El exmandatario insiste en que todo es un fraude, a pesar de las pruebas y testimonios.
Un Donald Trump acorralado y alejado de la realidad es lo que plantean los hallazgos del comité que investiga al expresidente por su labor e injerencia durante el asalto al Capitolio en 2021. El exmandatario insiste en que todo es un fraude, a pesar de las pruebas y testimonios. - Foto: getty images

A pesar de eso, Bannon y Trump hablaron en los días previos al ataque del 6 de enero de 2021 contra la sede del Congreso estadounidense, según la comisión de la Cámara de Representantes que investiga el papel del exmandatario en este episodio que tenía como fin impedir la certificación de la victoria en las presidenciales de 2020 del demócrata Joe Biden.

El comité citó a Bannon para que testificara y presentara documentos para conocer el contenido de esas conversaciones. El exasesor se negó, alegando que los presidentes tienen derecho a mantener en secreto algunas conversaciones, por lo que está acusado de “obstruir” la labor del Congreso.

Trump, antes de salir de la Casa Blanca, indultó al que fuera su colaborador en otro caso en el que se le acusaba de presuntamente haber malversado fondos destinados a la construcción de un muro en la frontera con México.

En los meses previos a la victoria electoral de Trump en 2016 Bannon comenzó a denunciar un orden mundial controlado por las élites políticas y financieras. Unas ideas que defendía dirigiendo el polémico sitio de información Breitbart, plataforma de la “derecha alternativa”, un movimiento asociado a tesis conspirativas e integrado en parte por activistas convencidos de la superioridad de la raza blanca.

Un vídeo del entonces presidente Donald Trump, mientras el comité selecto de la Cámara de Representantes que investiga el ataque del 6 de enero en el Capitolio de Estados Unidos celebra una audiencia en el Capitolio en Washington, el martes 12 de julio de 2022. Foto: AP/J. Scott Applewhite.
Un vídeo del entonces presidente Donald Trump, mientras el comité selecto de la Cámara de Representantes que investiga el ataque del 6 de enero en el Capitolio de Estados Unidos celebra una audiencia en el Capitolio en Washington, el martes 12 de julio de 2022. - Foto: Foto: AP/J. Scott Applewhite.

La entrada de Bannon en la Casa Blanca en 2017 suscitó protestas de asociaciones antirracistas, que recordaron los innumerables artículos incendiarios publicados en Breitbart, que rozaban el antisemitismo, alimentaban la nostalgia por la bandera confederada o denunciaban el multiculturalismo.

“La extrema derecha racista y fascista está representada” en el Despacho Oval, tuiteó John Weaver, cercano al republicano moderado John Kasich. Otros demócratas citaron acusaciones de Mary Louise Piccard, exesposa de Steve Bannon, de que su exesposo se había negado a enviar a sus hijos a un colegio debido a la presencia de judíos. Él lo negó.

“No soy un supremacista blanco, soy un nacionalista, soy un nacionalista económico”, dijo Bannon en una primera entrevista en la Casa Blanca.

A lo largo de los meses, el “presidente Bannon” nunca obtuvo el apoyo de la prensa, a la que llamó “partido de oposición”, ni de las “élites”, a las que prometió sacudir. Y tenía muy mala relación con el yerno de Donald Trump: Jared Kushner. Fue expulsado del gobierno en agosto de 2017 a raíz de unos actos violentos en la ciudad de Charlottesville, Virginia, durante una concentración de activistas de la derecha radical.

Con información de AFP.