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El Puerto de Buenaventura, una salida de Colombia a los mercados del Pacífico. - Foto: Paola Castaño

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Buenaventura decreta calamidad pública por turbiedad en el río Escalerete

La turbiedad, que afecta el suministro de agua potable, podría ser producto de minería ilegal.

Debido a las dificultades para potabilizar y suministrar el agua del río Escalerete en Buenaventura, Valle del Cauca, las autoridades convocaron a una reunión extraordinaria en la que decidieron decretar la calamidad pública en el distrito portuario. La turbiedad en el afluente, que podría ser producto de la minería ilegal, preocupa a la comunidad.

“Vamos a establecer cuál es la causa real de la turbiedad tan prolongada y actuar en búsqueda de una solución, lo que nos lleva a decretar una Calamidad Pública. Cabe resaltar que, en el marco de esta dificultad, tenemos un Plan de Contingencia para poder trasladar el agua a los barrios”, dijo al respecto Víctor Vidal, alcalde de Buenaventura.

En ese sentido mencionó que, por medio de carrotanques, el distrito portuario buscará suplir el suministro de agua potable en la población afectada por las irregularidades en el abastecimiento del líquido.

“La situación que está viviendo Buenaventura con el tema del agua es complejo, estuvimos en la Cuenca y encontramos unos niveles de turbiedad muy altos, por lo que estamos haciendo un seguimiento para establecer con exactitud la causa”, mencionó Jorge Antonio Viveros, representante de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC).

Las autoridades prometieron un plan de contingencia para hacer frente a esta situación que afecta el suministro de agua potable. “En el momento se está realizando una verificación con autoridades ambientales del sector para definir si se trata de minería ilegal. A su vez, se le indicó a las autoridades realizar un sobrevuelo en ese sector para definir cuál es la causa de la turbiedad del río”, aseguró el secretario de Gobierno y Seguridad Ciudadana de Buenaventura, Jesús Hernando Rodríguez Perea.

Y añadió: “La preocupación de esta situación es que este río es el que abastece al acueducto de Buenaventura, el cual está presentando fallas en el servicio. Cabe resaltar que en días pasados se detectó que sobre la altura de la bocatoma se estaban realizando prácticas de minería ilegal, se realizó la verificación y no hubo vestigio de esta. Se va a realizar un operativo más profundo para verificar si se trata de minería ilegal o debido a un derrumbe”.

¿Continuarán las lluvias en el Valle?

En Cali y el Valle del Cauca ha llovido más de lo esperado durante el primer trimestre de 2022. Esta situación, aseguran las autoridades, no va a cambiar en los meses siguientes, pues acaba de iniciar una de las temporadas invernales más fuertes del año.

“Tenemos el reporte del Ideam (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales) y estamos en 90 % de afectación del fenómeno de La Niña, por lo tanto los meses de abril y mayo serán los más lluviosos”, dijo a SEMANA Antonio Copete, secretario de Gestión del Riesgo de Desastres del Valle del Cauca.

Por el momento, Copete aseguró que las autoridades están preparadas para las lluvias de abril y mayo. Sin embargo, no descarta que se registren fuertes precipitaciones en junio.

“El Ideam deberá confirmarnos si esto (las lluvias) continuarán hasta junio, que es lo más probable, porque abril, mayo y junio son la primera temporada de más lluvias en el país”, agregó.

Según el funcionario, las lluvias en los primeros meses de este año han afectado fuertemente al departamento: “Las montañas están colapsadas de agua. Tenemos entre 250 y 300 casos de remoción de masa (derrumbes o deslizamientos de tierra) en el Valle. Aproximadamente el 80 % de los municipios se han visto afectados por remociones de masa”.

Las lluvias de abril, mayo y junio, prevé Copete, afectarán mucho más al departamento. “Nos va a colapsar mucho más el tema en el Valle del Cauca”, dijo.

Actualmente hay alerta naranja por el nivel del río Cauca entre Cali y Buga, mencionó el funcionario, por lo que se realizan constantes monitoreos ante posibles desbordamientos del afluente.