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| 11/27/2018 6:05:00 PM

La lucha de dos jóvenes adoptados en Estados Unidos por conocer a sus madres en Colombia

Esta es la historia de Christian Andzel y Luis Seltzer. Ambos fueron acogidos por familias extranjeras que les dieron todo lo que necesitaban. Sin embargo, el deseo por querer saber de dónde venían los llevó a regresar a Colombia.

Cómo buscar a los padres biológicos después de saber que es adoptado A la izquierda Jaime Luis Seltzer junto a su familia y a la izquierda Christian Andzel junto a su madre adoptiva. Foto: Archivo particular

Desde 1997 hasta junio de 2018, 47.599 niños colombianos fueron adoptados, según cifras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF. No son pocos los que una vez tienen uso de razón desean buscar a sus padres biológicos para saber de dónde vienen. Este es el caso de dos de ellos. 

“Toda mi vida pensé en mi madre biológica”, le dijo a SEMANA Christian Andzel.  Este joven, que hoy tiene 26 años y vive en Estados Unidos, tendría unos 8 años cuando su madre le dijo que había sido adoptado, que su familia era colombiana. Desde ese momento se preguntaba día y noche qué había pasado. Se imaginaba cómo eran o se cuestionaba cuál fue la situación que los llevó a darlo en adopción.

“Creo que hay una relación profunda con mi madre biológica porque nunca dejé de pensar en ella”, dijo. La idea de tener otra mamá, de provenir de otro lugar del mundo y de querer saber cómo era ese mundo le dio tantas vueltas que se convirtió en un sueño saber de dónde venía.

El  primer paso fue aceptar que en ese proceso podía ser posible que quien lo dio a luz no quisiera encontrarse con él. Después de sentirse preparado para un golpe, buscó la agencia a través de la cual fue adoptado, FANA. Allí le dieron sus archivos. Después hizo una solicitud con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, para que lo ayudaran a contactarse con ellos. El Instituto logró dar con el paradero de su madre, pero ella se negó a encontrarse con Christian por muchos meses.

Un buen día la mujer accedió al reencuentro y Christian viajó a Bogotá. Sin embargo, cuando llegó a Colombia, le dijeron que por tema de “tiempos” no era posible encontrarse esta vez. Christian regresó a Estados Unidos sin haber cumplido su sueño, pero sin perder la esperanza de que algún día pudieran verse. Y así fue.  

Christian Andzel estudió política pública y tiene una maestría en la misma rama. Ha vivido la mayor parte del tiempo en Buffalo (Estados Unidos) y hace poco se mudó a Washington. Espera encontrar un trabajo allí “para aportar mi conocimiento a Estados Unidos”. En las fotos aparece junto a su madre adoptiva. Foto: Archivo particular.

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James Luis Seltzer fue adoptado a los 4 años, junto a su hermano Michael Carlos, por una pareja de Ohio (Estados Unidos). Su madre adoptiva les contó que eran adoptados cuando eran muy pequeños, pero James, a diferencia de Christian, nunca pensó en el tema. Sus padres tenían una hija biológica pero también adoptaron a una pequeña que venía de Korea, así que nunca sintió la diferencia. El amor de sus padres lo llenaba todo.  

Ahora James tiene 38, es entrenador personal y vive en Atlanta Georgia con su esposa y sus dos hijos. Solo hasta hace muy poco sintió la necesidad de querer conocer a su familia y el país donde había nacido. Su madre adoptiva le dio toda la información y empezó la búsqueda en 2013. Logró contactar a la persona que ayudó a sus padres en el proceso de adopción en Villavicencio. Y  a través de él se enteró de que tenía una hermana que fue adoptada en Suecia y otra en el Meta. Además tenía 5 hermanos que vivían con su mamá biológica en Villanueva.

Luis se decidió a viajar a Villavicencio y allí le dieron todos sus papeles y los procesos que se hicieron para ser adoptado. En total una carpeta de 150 páginas. Con eso se devolvió a Estados Unidos y desde allí empezó a hacer el trámite con el ICBF. El instituto le dio los datos de dos de sus hermanas. Las contactó y sintió que encontró una parte de sí. Pero Luis también quería dar con su madre. Solo hasta 2017 lo logró.

James Luis tiene 38 años y es entrenador personal. En las foto principal aparece junto a su esposa y su primer hijo. Arriba: Sus dos hijos, al medio su hermano Carlos junto a su familia (Alemania) y abajo su hermana Niny con sus sobrinos (Suecia). 

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Cuatro meses después de su intento fallido, Christian Andzel decide regresar a Bogotá. No tenía un aviso del Bienestar, pero quizá el factor sorpresa podía jugar a su favor. Tampoco fue posible esa vez. Christian le dejó su correo personal y le pidió al Bienestar que le diera un mensaje a su madre  que decía “Te lo suplico, contáctame”.

Unas semanas después recibió lo que Christian describe como “el mejor mensaje” de su vida. Era un correo de su madre. Christian viajó a Colombia una tercera vez. Quedaron de verse en la Plaza de las Américas en Bogotá a las dos de la tarde. Él la vio primero. Su corazón se le salía de la emoción. No sabía qué hacer. Finalmente ella lo vio. Bajó la mirada y después poco a poco se fueron juntando hasta que se fundieron en un abrazo que duró varios minutos. La incomodidad del primer encuentro fue desapareciendo a medida que sus lágrimas resbalaban.  

Desde entonces se mantienen en contacto. Él le agradece que lo haya cuidado en su vientre y que después de tantos años estuviera dispuesta  a abrirle su corazón.  Christian finalmente entendió que darlo en adopción era una decisión desinteresada: “Gracias a que mi mamá decidió desprenderse de mí yo pude tener al mejor padre del mundo. Si logro ser una cuarta parte de lo buen padre que él fue, seguramente seré un gran padre”.  

James Luis, en cambio, no ha podido reencontrarse con su familia. Ahora que tiene 38 años y es padre de dos hijos los gastos han tantos que no ha podido regresar a Colombia. Dice que su sueño es encontrarse cara a cara con su madre y con todos sus hermanos. Con ella aún queda mucho por decir, con sus hermanos se habla todos los días.

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