Home

Nación

Artículo

Minería ilegal en Chocó.
Minería ilegal en Chocó. - Foto: Cortesía: Policía Nacional.

chocó

Golpe a la minería ilegal en Chocó afecta las finanzas del ELN y del Clan del Golfo

El material incautado está avaluado en más de tres mil millones de pesos.

En un megaoperativo contra la minería ilegal se golpeó a los dos grupos que comandan la delincuencia en el departamento de Chocó: Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Clan del Golfo. Ambos bandos perdieron diez socavones y nueve maquinarias amarillas.

La operación fue bautizada por la Policía Nacional como “Castellano XXI, XXII y XXIII” y calificada por la institución, junto al Ejército y la Armada, como una de las más certeras que se ha dado en la región para frenar la explotación irregular de yacimientos mineros.

Los elementos fueron hallados en los municipios de Río Quito, Cértegui y Nóvita. En esos sectores están asentadas las organizaciones delincuenciales por el amplio terreno que tienen para explorar. Principalmente, desde este sector se produce oro.

Seis minas fueron intervenidas. En la selva encontraron un dragón tipo brasilero: máquina de grandes proporciones que reemplaza las tareas humanas en la extracción. También tres dragas y dos motores empleados para la explotación ilegal.

Estos elementos pertenecerían a los brazos armados ilegales de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, como también se hace llamar el grupo que comandó alias Otoniel, y el frente Manuel Hernández del Ejército de Liberación Nacional.

Las afectaciones fueron calculadas por la Policía Nacional. Los investigadores sospechan que los saldos negativos que le deja esta operación a los delincuentes serían superiores a los 3.570 millones de pesos, solo sumando los elementos incautados.

Sin embargo, los beneficios económicos también llegarían por cuenta del cobro de extorsiones a los mineros informales de la región. La investigación pondría en evidencia que las exigencias serían del diez por ciento de lo producido.

“La Policía Nacional continuará realzando labores de control en las diferentes localidades, con el fin de afectar las finanzas de los grupos irregulares con accionar delictivo en esta zona del departamento y contrarrestar la explotación ilícita de yacimientos”, dijo la Fuerza Pública.

La minería es el principal músculo financiero que sostiene la lucha criminal del Ejército de Liberación Nacional y el Clan del Golfo en Chocó. Además, cobra alto valor para ellos las rutas por donde circulan las cargas del narcotráfico y dinero en efectivo.

Minería ilegal en Chocó.
Minería ilegal en Chocó. - Foto: Cortesía: Policía Nacional.

“La operación se realizó en el marco del cumplimiento al decreto presidencial 2235 del 30 de octubre de 2012. Este acto aprueba la destrucción de maquinaria pesada y sus partes que se utilicen en actividades de exploración de minerales sin las autorizaciones”, justificó la institución.

Paralelamente, en una operación militar coordinada con la Policía, en la zona urbana del municipio de Sonsón, Antioquia, se neutralizó un complejo de cinco hectáreas que estarían siendo utilizadas para explotar oro de manera ilegal.

En el lugar fueron inhabilitadas una unidad de producción minera, una retroexcavadora, dos motobombas, una clasificadora y otros elementos para el trabajo irregular que, al parecer, pertenecían a un grupo de delincuencia que tendría un alcance local.

El proceso de investigación adelantado por las unidades de la Cuarta Brigada indica que, cada mes, en este sitio se armaban cuatro kilos de oro. Es decir, las ganancias ilícitas serían cercanas a los novecientos millones de pesos cada 30 días.

“En las cinco hectáreas recuperadas se habían removido alrededor de 1.600 metros de tierra y se habían deforestado alrededor de 3.000 árboles, cuyo daño ambiental podrá empezar a recuperarse gracias a la operación militar”, indicó el Ejército Nacional.

Así las cosas, en lo que va corrido de este año, en el oriente del departamento de Antioquia ya se han puesto en evidencia diez complejos ilegales para la minería. En su mayoría en las poblaciones de Sonsón, Argelia y Cocorná. También en La Pintada y Santo Domingo.