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Llega Hassan Nassar al Gobierno Duque: ¿Qué cambiará?

El periodista toma posesión como consejero de comunicaciones del Gobierno. "Comunicar más, escuchar más y unificar el mensaje" es parte de su estrategia.


El presidente Iván Duque concluyó 2019 en medio de una protesta social sin precedentes en la historia reciente del país y con su popularidad en picada. El 70 por ciento tiene una imagen desfavorable del mandatario y siete de cada 10 colombianos creen que las cosas están empeorando.

A finales de año, Duque dio muestras de querer cambiar su estrategia con el fin de lograr un acuerdo con los partidos políticos. Eso puede ayudarle a resolver sus problemas de gobernabilidad en el Congreso, donde el trámite de las reformas ha sido hasta ahora un ejercicio muy difícil para el Gobierno. Por ese motivo, en las próximas semanas habrá más acercamientos con los partidos y no se descarta que -en el anunciado relevo del gabinete- ingresen nuevos ministros que representen precisamente, y de manera directa, a esas colectividades con las que se pacte una eventual coalición.

Pero mientras ese panorama se decanta, el 2020 arranca en forma con un cambio visible en la Casa de Nariño. Este martes se posesiona el periodista Hassan Nassar como consejero presidencial para las comunicaciones, en reemplazo de Álvaro García.

¿Qué cambiará a partir de ahora en uno de los frentes más sensibles para cualquier Gobierno y al que en ocasiones se suele culpar de todos los males? ¿Mejorará el presidente Duque su conexión con los ciudadanos? ¿Un viraje en las comunicaciones servirá para que el mandatario repunte en su popularidad? Las respuestas se irán resolviendo con el pasar de los meses, pero lo que es un hecho es que Hassan Nassar llegará a cambiar varias cosas.

A personas cercanas les ha dicho que la estrategia apuntará a "escuchar más y comunicar más" y a "unificar" el mensaje del Gobierno. En ocasiones se ha visto que este no actúa en bloque en materia de comunicaciones, principalmente en el terreno digital, donde la oposición a Duque es muy efectiva.

“Hay que mandar un mensaje más claro para que la gente entienda las cosas. Por ejemplo, si el Gobierno está pensando en fracking o en el regreso del glifosato, la idea es que no haya un mensaje pendenciero, sino explicativo. Uno de los errores ha sido no explicarle a la gente las cosas con plastilina. Hassan tiene ese lenguaje y le llega a la juventud”, dice el reconocido abogado Iván Cancino.

Para él, Hassan debe “promocionar más los logros del presidente Duque y no sus frases. Hay que mostrar son las obras”. Adicional a ello, Cancino señala que el nuevo jefe de comunicaciones debe centrar su atención en “potenciar” a la primera dama, María Juliana Ruiz.

Carlos Suárez, CEO de la firma Estrategia y Poder, señala que el cambio que deberá impulsar Hassan debe llevarlo a que “conecte al Gobierno con las regiones usando un lenguaje cercano al del país real. Los consejos de los sábados son una parafernalia inmensa que no le aportan a la imagen del presidente, los formatos son viejos y llegan a un público reducido”.

“Pero lo más importante es encontrar una narrativa que conecte con el país real, con el ciudadano, al que no se le ha vendido un sueño colectivo, ni una narrativa propia del líder que está buscando una Colombia radicalizada y efervescente, que busca norte y que le muestren un camino, que el presidente no ha podido construir”, agrega Suárez.

Apenas se conoció el nombramiento de Hassan Nassar, su nombre fue tendencia en Twitter. En dicha red social, él se ha distinguido por tomar posiciones que no pasan desapercibidas y levantan controversia. En los medios de comunicación donde ha trabajado en el pasado, como Red Más Noticias, La FM, RCN Radio y Noticias RCN, Nassar se caracterizó por sus fuertes críticas al gobierno de Juan Manuel Santos y por defender a capa y espada al uribismo.

Mientras unos señalaron que su ingreso puede radicalizar al Gobierno, alejarlo de los consensos y fomentar la polarización, otros lo consideraron un acierto por ser uno de los principales defensores de Duque. En el Centro Democrático, varios congresistas elogiaron su llegada. No obstante, desde la oposición algunos recordaron sus polémicos trinos del pasado. En uno de ellos, Nassar decía: “Un lugar donde no quisiera estar hoy: la oficina de comunicaciones de Casa de Nariño. La imagen del GOB en caída libre”.

Paradójicamente, ese es el mismo escenario que ahora deberá capotear el periodista al frente de uno de los cargos clave en la Casa de Nariño.