Miércoles, 2 de Agosto

El nuevo poder en el Congreso

El Partido Conservador se quedó con la mayoría de las mesas directivas, en las cuales tendrán importante participación los purgados y la bancada costeña. La aplanadora uribista se impuso y no dejó escapar un solo puesto.

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Élber Gutiérrez
1 de agosto de 2006, 7:00 p. m.

Terminó la puja por la distribución de las mesas directivas del Congreso y la aplanadora uribista se quedó con todos los puestos de control. Tanto las mesas directivas de Cámara como las de Senado quedaron en manos de los aliados del gobierno, incluidos los llamados “purgados”, a quienes les correspondió una parte importante del botín.

El partido mejor librado fue Cambio Radical, que se hizo al control de cuatro comisiones. Los conservadores y el Partido de la U obtuvieron de a tres. A los liberales y al Polo Democrático no les tocó nada, pues el resto fueron repartidas entre los demás miembros del uribismo, purgados o no: A Alas-Equipo Colombia le quedaron dos; a Colombia Democrática, una; a Convergencia Ciudadana, del polémico senador Luis Alberto Gil, las comisiones sextas de Cámara y Senado; y a los purgados de Colombia Viva, la vicepresidencia de la comisión cuarta de Senado.

La importancia de las mesas directivas radica en que es allí donde se le da reparto a los proyectos de ley que estudia el Congreso. Un presidente o vicepresidente de comisión puede retrasar, adelantar, hundir o revivir un proyecto. La pasada reforma a las pensiones, por ejemplo, salía y entraba del orden del día de acuerdo con las mayorías que contara el gobierno en los debates. La reforma constitucional que reinstauró la reelección presidencial en Colombia también estuvo a punto de enredarse en la plenaria de Cámara por un boicot de la oposición, que obligó al entonces presidente, Alonso Acosta, a precipitar la votación para evitar que se hundiera por falta de tiempo.

La comisión primera de la Cámara quedó en poder de Tarquino Pacheco (de Cambio Radical) y la de Senado en manos del conservador Eduardo Enríquez Maya. Las comisiones primeras son las apetecidas porque en ellas se tramitan las reformas constitucionales y legales. Entre los temas más importantes que discutirá en esta ocasión figuran la reforma a la justicia (incluida la tutela), la reelección de alcaldes y gobernadores, la ampliación del periodo presidencial a seis años (que presentará el senador Ciro Ramírez) y los proyectos que se anuncian sobre reformas en materia de extradición. De estas comisiones habitualmente hacen parte los congresistas presidenciables y los jefes de los partidos.

Las comisiones segundas serán especialmente importantes en este cuatrienio, porque en sus manos está la aprobación del TLC con Estados Unidos. En ese sentido el camino parece despejado con Martha Lucía Ramírez al frente de la comisión segunda de Senado. Conocedora de los asuntos de comercio exterior (fue ministra de esa cartera), la ahora copresidenta del partido de la U es una garantía para los intereses del gobierno y de los empresarios. El compás de espera lo tendrá el conservador nariñense Óscar Fernando Bravo, quien será su homólogo en la comisión segunda de Cámara.

En los pasillos del Congreso hay un dicho según el cual si en las comisiones primeras están los presidenciables, a las económicas pertenecen aquellos cuyo voto le cuesta más al gobierno. Las comisiones económicas (terceras y cuartas) se encargan de dar trámite a los proyectos sobre el presupuesto nacional, reformas tributarias, entre otros. Dado que el paquete legislativo anunciado por el gobierno tiene un fuerte componente en materia financiera, era obvio que buscara asegurar mayorías sólidas en esas comisiones. Estarán presididas por el cordobés Bernardo Miguel Elías (en Cámara) y por Antonio Guerra de la Espriella, en Senado. El primero es nuevo en el Congreso y pertenece al partido de la U. El segundo, es miembro de una de las castas políticas más influyentes de Sucre y hermano de la entrante ministra de comunicaciones, María del Rosario Guerra.

La comisión cuarta de Cámara será manejada por el también sucreño Erik Julio Morris Taboada, de Colombia Democrática, y la de Senado por el veterano conservador Efraín Cepeda, también de la bancada costeña. En esta última la vicepresidencia la tendrá el ex purgado Habib Merheg, de Colombia Viva, uno de los congresistas a los que el gobierno había ordenado sacar de las listas uribistas por presuntos nexos con el jefe desmovilizado de las autodefensas en Risaralda alias Macaco.

Las comisiones quintas, que debatirán temas tan importantes como la privatización de Ecopetrol, la ley del agua y otras normas medioambientales, quedaron en manos de Fabio Arango (Cambio Radical) y Álvaro Araújo (Alas Equipo Colombia). Como dato curioso, la bancada costeña del Senado no sólo impuso a Araújo, sino que se quedó con la vicepresidencia, a través de William Montes, de Bolívar, quien en un principio avaló la candidatura del hijo de la ‘Gata’, polémica empresaria del chance hoy presa.

Otro hecho que llama la atención es el poder que alcanzó Convergencia Ciudadana al hacerse al control de las comisiones sextas, que estudiarán temas relacionados con la prórroga de la concesión a los canales privados de televisión, la reforma a la Comisión Nacional de Televisión y la regulación sobre la nueva telefonía celular y Telecom. El senador Gil (quien cumplirá la doble función de vocero de su partido y presidente de comisión) pasó del infierno al cielo en sólo cuatro meses. Primero fue puesto en la picota pública por el presidente Álvaro Uribe, quien pidió investigar sus cuentas de campaña por sospechas sobre el ingreso de dineros calientes para su financiación. Ahora, es un aliado de primer orden al que hay que consentir para evitar que se descarrile y ponga en peligro las mayorías de la bancada.

Finalmente las comisiones séptimas, que estudian los temas laborales y de seguridad social, serán manejadas en Cámara por Liliana Rendón (antioqueña de Alas) y en Senado por dos costeños: el presidente será Miguel Pinedo y el vicepresidente Jairo Merlano, de Sucre.

Voceros de los partidos

Con la nueva ley de bancadas los partidos políticos estrenarán la figura de los voceros en los debates, quienes tendrán máximo 20 minutos para exponer las ideas de su colectividad sobre un tema.

El Polo Democrático tendrá voceros temáticos, pero sus dos grandes delegados serán Gustavo Petro en Senado y Wilson Borja en Cámara. Fueron escogidos por haber logrado las mayores votaciones del partido.

En el partido de la U la responsabilidad la tendrán el veterano Luis Guillermo Vélez y la ex ministra Martha Lucía Ramírez en Senado, así como Carlos Enrique Soto y Miguel Amín, en la Cámara.

Cambio Radical escogió a Miguel Pinedo Vidal y Nancy Patricia Gutiérrez en Senado y a Roy Barreras y William Ortega en la Cámara. Por el Partido Liberal la vocería la tendrán el senador Juan Fernando Cristo y el representante Guillermo Rivera, muy cercano al ex presidente César Gaviria. Los voceros conservadores serán Alfredo Cuello (presidente de la Cámara) y el senador Roberto Gerlein. Por Alas, el representante Alonso Acosta y el senador Álvaro Araújo. Mario Uribe será el vocero de Colombia Democrática. Alexandra Moreno, la del Mira y el senador Gil y el representante Edgar Román, los de Convergencia Ciudadana.