OPINIÓN

Alejandra Carvajal

Colombianos: todos somos miembros de una misma tripulación

Si queremos evolucionar como país, debemos estar más unidos e ir en una misma dirección.
14 de abril de 2026 a las 9:00 a. m.

Uno de los hitos más importantes alcanzados por la raza humana ha sido la conquista del espacio y el aterrizaje en la luna. La misión llevada a cabo por tripulación de la nave espacial Orión de la misión Artemis II será memorable para toda la humanidad.

En medio de tantos conflictos que tenemos ahora mismo en el planeta Tierra, los mensajes de los miembros de la tripulación cobran gran relevancia.

Colombianos: todos somos miembros de una misma tripulación
Colombianos: todos somos miembros de una misma tripulación Foto: Instagram

Uno de ellos, Victor Glover, diría: “Esto que llamamos universo es un montón de nada, ustedes tienen un oasis donde podemos existir juntos. La Tierra es el oasis en el universo vacío”. Otra de las frases poderosas que encontré en las palabras de los astronautas luego de llegar a la Tierra fueron las de Christina Koch, cuando afirmó que “todos somos tripulantes de la Tierra”.

Estas palabras aplican al mundo entero y muy especialmente en estos momentos a Colombia, que en materia de biodiversidad y naturaleza podríamos clasificar como un “oasis dentro del oasis que es la Tierra”.

Sin embargo, a pesar de ser todos una misma tripulación, el país se encuentra muy dividido, y en lugar de parecernos a los astronautas que fueron a la Luna, seres civilizados y racionales, nos parecemos cada vez más a los egoístas monos del zoológico de Ichikawa (Japón), cuya historia quiero contar.

Hace un par de meses nació en ese zoológico un mono, al cual llamaron Punch. Punch se ha convertido en todo un fenómeno en redes sociales, debido a su situación. El pequeño mono fue despreciado por su madre, pero también por los demás monos del zoológico.

El bullying al que es sometido Punch es constante, a pesar de que es pequeño e indefenso, por lo que se ha convertido en noticia mundial, al punto que la multinacional Ikea le donara al zoológico cientos de monos de peluche de similares características al que uno de los cuidadores de Punch le diera inicialmente, para así de alguna manera reemplazara la presencia de su madre y le sirviera de compañía cada día.

Lamentablemente, las conductas primarias de los monos del zoológico de Ichikawa las veo con frecuencia en las redes sociales, muy especialmente en X, razón por la cual prefiero no consultarla con frecuencia.

Esta semana noté cómo, a pesar de que hace ocho meses fue asesinado el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, empieza a destilarse odio en las redes por parte de distintas campañas, lo cual, sin duda alguna, incide en actos de violencia política, como los que precedieron a la muerte de Miguel.

La destrucción de los símbolos de una de las campañas, por parte de influencers destacados de otra en redes sociales, me ha parecido un acto de lo más vil y bajo en medio de todo lo que se ha visto en medio de la contienda electoral.

Por lo que he podido constatar, el símbolo de la campaña atacada es un más (+), pues el mensaje que quieren dar es el de sumar, fomentando un ambiente de inclusión y un diálogo entre todos, muy necesario si queremos tener una gran conversación nacional que nos ayude a salir adelante como país.

Los influencers de la campaña que cometieron estos actos deberían como mínimo pedir disculpas, pues creo que no alcanzan a dimensionar lo que este tipo de ataques en medio de la coyuntura electoral fomenta, ya que pueden despertar actos de violencia política que comprometen la vida e integridad personal de miembros de otras campañas.

Este acto, muy similar al de los simios del zoológico de Ichikawa en el Japón, que desconoce al otro, lastima, es violento y egoísta, me hace pensar en qué lugar los colombianos debemos estar y por qué candidatos debemos votar.

Aquellas candidaturas que destilan odio y que incitan a la violencia, considero deben ser observadas con cuidado. Si queremos que Colombia evolucione, no podemos estar a la altura de los simios del zoológico.

De otro lado, retomando las palabras de la astronauta de la misión Artemis, una mujer inteligente y mentalmente estructurada, cuando afirma que todos somos una misma tripulación, me recuerda a la campaña cuyo logo fue roto, que lo único que pretende es sumar, querer oír al otro, dar una mayor inclusión a todos los sectores de nuestra sociedad, pues en lugar de desconocer al otro y pisotearlo, todos debemos ir unidos en una sola dirección.

La pregunta al final es ¿queremos ser como los simios del zoológico de Ichikawa o como los astronautas de la misión Artemis II? Esto será lo que refleje nuestro voto en las próximas elecciones. Unidos siempre, seremos más.