OPINIÓN

Paula Acosta

Mujeres al poder

Las elecciones regionales son una oportunidad para avanzar en equidad de género. Pensemos nuestro voto a conciencia e incluyamos la perspectiva de género en ese ejercicio ciudadano que es la piedra angular de nuestra democracia.
20 de octubre de 2023, 11:21 a. m.

A menos de 10 días de las elecciones regionales, muchos siguen pensando en por quién votar. En estos comicios se definirán alcaldes y gobernadores, pero también concejales, diputados y ediles. Para el caso de Bogotá, serán 45 concejales y 211 ediles y para el país 20.137 elegidos para comandar los destinos de nuestras regiones. Como hemos visto en el nivel nacional, es tan importante la elección del legislativo (concejos y asambleas) como el del ejecutivo (alcaldes y gobernadores) para lograr resultados en materia de políticas públicas y generar un necesario sistema de contrapesos mediante la función de control político que ejercen los legisladores.

Con más de 132.000 candidatos, el trabajo de encontrar los candidatos que mejor nos representen a cada una de las corporaciones no es menor. Varios filtros son necesarios para tomar esa decisión: la orientación ideológica, el partido, los respaldos y las alianzas que prometen en caso de ser elegidos -fíjate con quién andas-, las capacidades y trayectoria; y, por supuesto, sus propuestas. ¡Ojo! No solo los eslóganes (casi todos suenan bien), sino en especial que sean realizables.

Hay un factor adicional que vale la pena tener en cuenta: el género. En Colombia venimos avanzando -lentamente- en muchos campos en materia de equidad de género durante las últimas décadas: el nivel de escolaridad femenino es superior al de los hombres, la participación en el mercado laboral está por encima del 40 % medida como tasa global, pese al notable revés que sufrió durante la pandemia, y la presencia en juntas directivas ha superado el 22 %, pero la representación en espacios de decisión política va aún más lenta. Para estas elecciones 82 % de los inscritos son hombres, frente a 18 % de mujeres. En el caso de las alcaldías de ciudades capitales, de cada 10 inscritos 9 son hombres, y en plazas tan importantes como Bogotá o Antioquia no hay ninguna mujer en la contienda, pese a que hay muchísimas perfectamente capacitadas para el cargo.

Este próximo domingo 29 de octubre tenemos la posibilidad de elegir mujeres para que nos representen y participen en la toma de decisiones en materia de seguridad, vivienda, salud, educación, niñez, desarrollo urbano o finanzas públicas. Tenemos la oportunidad de lograr un mejor balance entre hombres y mujeres en el poder político regional, que es a su vez una forma de lograr mayor diversidad en el diseño de regulación y políticas públicas, lo que mejora las probabilidades de llegar a consensos más sostenibles e incluyentes.

Las elecciones regionales son una oportunidad para avanzar en equidad de género. Pensemos nuestro voto a conciencia e incluyamos la perspectiva de género en ese ejercicio ciudadano que es la piedra angular de nuestra democracia. Los invito a hacer parte de la construcción de una sociedad más incluyente y donde la diversidad -en este caso de género- sea un valor de nuestras instituciones políticas.