opinión

Alejandra Carvajal, columnista
Alejandra Carvajal, columnista - Foto: Foto suministrada por la columnista a SEMANA

Senador Petro: millones de colombianos le declaramos oposición. Respete nuestro derecho

Este es un mensaje que debe quedarle claro a nuestro futuro presidente.


Por: Alejandra Carvajal

Senador y futuro presidente:

Desde el momento en que se conocieron los resultados, 10′532.578 de colombianos que no apoyamos sus ideas ni programa de gobierno nos declaramos en oposición. Tampoco comulgamos con sus formas y las de varios miembros de su equipo de trabajo para hacerse al poder, mediante una clara estrategia de juego sucio en medios de comunicación y redes sociales, lo cual es un hecho absolutamente condenable que ya se encuentra denunciado en tribunales nacionales e internacionales, y que se espera la justicia resuelva con prontitud dada la gravedad de los hechos.

En su reciente discurso como presidente electo de los colombianos, usted prometió dar plenas garantías a la oposición, lo cual celebro.

Sin embargo, inevitablemente llega a mi memoria el “manifiesto por una campaña limpia” que usted insistió cumpliría, lo cual no ocurrió, tal como pudimos observar todos los colombianos.

Algunos de sus contendores fueron política y moralmente destruidos, razón por la cual le pido que impere durante su gestión el talante demócrata que debe acompañar al presidente de la República.

Me inquieta sobremanera cómo cuando apenas se estaban terminando de contar los votos usted solicitaba a la Fiscalía General de la Nación dejar en libertad a la juventud, en referencia implícita a aquellos miembros de la Primera Línea que se encuentran capturados y procesados judicialmente.

Esta intervención suya genera gran preocupación, pues un Estado de Derecho como el colombiano se caracteriza por la independencia de poderes y por el adecuado funcionamiento del sistema de pesos y contrapesos, el cual ruego respete.

Si quisiera usted amnistiar a estos jóvenes que ocasionaron daños y perjuicios a miles de colombianos, así como la muerte y lesiones irreversibles a civiles y miembros de la Fuerza Pública, deberá esta ser una iniciativa que tramite ante el legislativo, no mediante petición directa al fiscal General. En cualquier caso, preocupa que nuestro primer mandatario avale este tipo de conductas punibles.

De igual modo, su solicitud de levantar las sanciones a los alcaldes suspendidos por parte de la Procuraduría General de la Nación hace pensar que su estilo de gobierno tendrá como impronta el inmiscuirse en decisiones judiciales y de los organismos de control, lo cual excede la órbita de las facultades que la Constitución Política le confiere.

Durante décadas usted se opuso a varios gobiernos, encontrando siempre garantías plenas, gracias a las cuales es usted ahora el presidente electo.

Espero que en su administración suceda lo mismo y se eviten las persecuciones a todos aquellos que pensamos diferente. Como colombiana quiero tener una patria libre de represión, que tenga como consigna la libertad de opinión y de prensa, en la que no se asesine moral ni físicamente a aquel que disienta de sus políticas.

Espero que el Ministerio de Comunicaciones o la Oficina de Prensa de Palacio no se utilicen como bodegas para atacar a todo aquel que se declare en oposición.

Luego de ver lo sucedido a lo largo de la contienda electoral, este es un temor que acompaña a un buen número de colombianos, entre los que se encuentran políticos, periodistas y ciudadanos de a pie.

Finalmente, le deseo el mayor éxito durante su gestión, pues de ella depende el porvenir de todos los colombianos.

Considero que la unidad nacional debe ser uno de los principales objetivos de su mandato, la cual sólo se conseguirá mediante consensos que incluyan a todos aquellos que no votamos por usted.

Como ciudadana acompañaré todas aquellas iniciativas que redunden en el progreso de nuestro país, encaminadas al respeto de la Constitución, las libertades, la propiedad privada y el normal desarrollo de una economía de mercado.

Asimismo, condenaré cualquier intervención por parte suya o de su gobierno que considere inapropiada. Espero mis posturas y las de todos aquellos que piensan como yo sean respetadas. Eso se llama democracia.