En el quinto domingo de Cuaresma el Señor del Humilladero regresa a su Santuario. Tras él van los fieles que lo han acompañado los cuatro domingos anteriores por las principales parroquias de la ciudad luego de las misas de tres de la tarde y las procesiones una hora después.
Este año, el quinto domingo de Cuaresma fue el 21 de marzo, pero en Pamplona, Norte de Santander, donde el Señor del Humilladero es el protector, la tradición de 223 años no se cumplió por segunda ocasión. La pandemia por la covid rompió con el voto del cabildo local que se promulgó para proteger a la ciudad de cualquier desgracia, especialmente de los temblores, y que es el preludio de una de las Semanas Santas más representativas del país junto a las de Mompós (Bolívar) y Popayán (Cauca).
