Desde niña, su mayor felicidad ha sido el campo. Creció en Chiquinquirá (Boyacá) y allí, inspirada por su padre, a quien describe como un visionario y apasionado por el sector agropecuario, nació su deseo de aportar un “granito de arena” al país.
Estudió medicina veterinaria, hizo un posgrado en farmacología y fundó hace 30 años Pharvet, un laboratorio farmacéutico especializado en garantizar el bienestar y la salud de los animales. Desde allí, lidera con la convicción de que el agro es el sector más importante para el futuro y la evolución económica del país. “Los productos colombianos para el sector primario tienen un gran sello de calidad. Por eso buscan el talento nacional para liderar compañías en esa rama en Latinoamérica y Centroamérica”, afirma.
Su estilo de liderazgo ha sido trabajar con ética, profesionalismo e inspirar a otros a convertirse en líderes, asegura. Esa visión ha llevado a la compañía a innovar con antibióticos y multivitamínicos en líneas de negocio como avicultura, porcicultura, acuicultura, equinos, mascotas y ganadería, además de ser pionera en fitogénicos –aditivos para la alimentación animal compuestos por sustancias naturales–, con más de 20 productos en el mercado, una decisión clave de negocio porque, a su juicio, lideran la transición hacia una producción amigable con el medioambiente. La lectura y los animales son dos de sus pasiones. Para ella, querer al país significa creer y trabajar por él y, sobre todo, “apoyar a la gente del campo”.
