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Las ciudades pueden consumir menos energía (incluso generarla), reciclar más y mejor, disponer de un aire limpio y un paisaje sonoro relajado.

sostenibilidad

Tecnología y planeación, clave para lograr tener ciudades más seguras

Además, el espacio tanto público como privado toma cada vez más valor e importancia, ya que es un bien escaso en las grandes urbes del mundo.

En las ciudades, factores como el medioambiente, el tráfico, las energías renovables, el trabajo remoto, entre otros, son temas de los que nadie escapa. Es que, además, el informe World Cities Report de Naciones Unidas reveló que, para 2050, se estima que la población que vivirá en las zonas urbanas crecerá hasta concentrar el 67 % de la población en el mundo.

El arquitecto y docente de la Escuela de Diseño de Barcelona (Esdesign), Daniel Zampa, afirmó que “hay dos aspectos clave. El primero y más evidente es el factor medioambiental. Las ciudades pueden consumir menos energía (incluso generarla), reciclar más y mejor, disponer de un aire limpio y un paisaje sonoro relajado”.

Por otra parte, el segundo es el factor social, pues, explicó, las ciudades pueden facilitar una vida social y comunitaria más comprometida, contribuir a la resiliencia de la población, generar vínculos positivos entre sus habitantes, aspirar a una distribución más equitativa y responsable de la riqueza urbana.

Vehículos y 15 minutos

También se plantean algunas tendencias como, por ejemplo, “la ciudad de 15 minutos” planteada por Carlos Moreno, profesor de la Universidad Sorbonne de París, que propone reducir el flujo de automóviles y poner al peatón y los ciclistas como protagonistas.

En esos caso, por ejemplo, las actividades y servicios deberían estar en un radio máximo de 15 minutos a pie o en bicicleta. De esta forma, se pueden controlar dos de los mayores problemas de las grandes urbes, el tráfico y la contaminación.

Un ejemplo es el de Barcelona, en España, donde se están implementando las supermanzanas, que consisten en espacios donde se agrupan varias calles con intervenciones de vegetación y árboles, mobiliario urbano adaptable, sistemas de iluminación autosuficiente y un nuevo sistema de recogida de aguas pluviales.

Según Zampa, “a esta propuesta de reconversión y transformación de la calle, el espacio físico y social, se unen otras estrategias de proyecto de aplicación en numerosas ciudades, que se proponen oxigenar el espacio urbano, generando nuevos espacios verdes y de ocio activo”.

El experto también habló del caso de Nueva York, una muestra de la reinvención del espacio público, pues “actualmente el proyecto llamado The High Line ha logrado convertir una línea de metro elevado en un parque, poniendo una vez más la arquitectura al servicio de la ciudadanía. Son 2,4 km que recrean distintos microclimas, de esta forma, ambientes tropicales conviven con ambientes más íntimos o sociales”.

Mayor valor

Asimismo, el espacio tanto público como privado toma cada vez más valor e importancia, ya que es un bien escaso en las grandes urbes del mundo.

En tal sentido, las propuestas de reinvención del espacio aparte de necesarias cada vez deben ser más diversas y comunitarias, ya que, con el aumento de la población y la reducción del espacio, las dinámicas se harán más vecinales.

Finalmente, Zampa aseveró que “las personas y los vínculos se han puesto en el centro de interés de las ciudades”.

Además, aunque que los avances tecnológicos cada vez más facilitan y optimicen más los diferentes procesos que garanticen la seguridad, es indispensable seguir proponiendo soluciones desde los diferentes actores de la sociedad para que, de la mano de la tecnología, se logre tener ciudades más seguras en donde los sectores económicos no sean impactados negativamente.