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¿Cuál es el papel del sector privado en la descontaminación del río Bogotá?

Representantes de diferentes sectores se dieron cita en un encuentro virtual para analizar la importancia que tienen las empresas e industrias de la cuenca en el saneamiento del cuerpo de agua más importante del centro del país.


En 2014, el Consejo de Estado tomó una decisión judicial sin precedentes en el país al emitir la Sentencia del río Bogotá, cuyo objetivo es revertir la catástrofe ambiental, ecológica y socioeconómica de esta cuenca hidrográfica.

Esta medida declaró como responsables de esta hecatombe ambiental a todos los habitantes, industrias y autoridades. En ese sentido, les ordenó implementar medidas para mitigar el impacto en este ecosistema y aportar al renacer de este cuerpo de agua al que muchos le dieron la espalda desde hace décadas.

Los sectores públicos y privados asentados en su cuenca, así como autoridades, sociedad civil e incluso la academia, deben trabajar desde su respectivo frente y experticia para revertir el daño causado en este afluente por cuenta de la falta de educación ambiental y sentido de pertenencia frente al río.

Entre otras cosas, la contaminación del río Bogotá se debe al crecimiento poblacional y urbanístico de su cuenca hidrográfica en el siglo XX. Un desarrollo que se dio de manera acelerada, con poca conciencia ambiental y algunas veces irresponsable con los ecosistemas presentes.

En los últimos años, sin embargo, varias industrias y el sector privado en general, han entendido que la sostenibilidad debe ser un pilar clave para su operación. En ese sentido, cada vez son más las iniciativas y los proyectos provenientes de la empresa privada que tienen como objetivo, en este caso, aportar a la recuperación del río Bogotá y mitigar o compensar el impacto causado en este y otros ecosistemas de la cuenca.

Laguna Verde en Zipacón, municipio de Cundinamarca ubicado en la cuenca media del río Bogotá.
La cuenca hidrográfica (alta, media y baja) del río Bogotá alberga 47 municipios de Cundinamarca, incluida la capital. - Foto: Mariana Estrada

Es por eso que este lunes, 27 de septiembre, la revista SEMANA y el Grupo Río Bogotá con apoyo de Opain, operador del aeropuerto El Dorado, llevaron a cabo el webinar ¿cómo aporta el sector privado a la recuperación del río Bogotá? Un encuentro digital que reunió a actores de varios frentes que confluyen en la cuenca y que están llamados a trabajar por el saneamiento de este cuerpo de agua.

Los panelistas fueron Natalí Leal, gerente de Asuntos Legales e Institucionales de Opain; Brigitte Baptiste, bióloga y rectora de la Universidad Ean; y Julio César Pulido, subsecretario de Ambiente de Bogotá. Además, el director general de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca CAR, Luis Fernando Sanabria, hizo una breve intervención en el espacio, así como el ingeniero Pablo Carrizosa, quien es presidente de la Asociación de Usuarios del río Bogotá (Asurío) y miembro del comité de verificación de la sentencia.

El aporte del sector privado es clave para cumplir las órdenes impuestas en la sentencia del río Bogotá.
El aporte del sector privado es clave para cumplir las órdenes impuestas en la sentencia del río Bogotá. - Foto: Semana

A lo largo del webinar se abordaron diferentes temas como por qué es clave que el sector privado se involucre en la recuperación del afluente, más allá de la sentencia; los proyectos que se adelantan en algunas organizaciones como el aeropuerto El Dorado; y cómo están trabajando de manera articulada los diferentes sectores con los privados.

Natalí Leal, por ejemplo, explicó de qué se trata la estrategia de sostenibilidad de El Dorado el cual, entre otras cosas, se convirtió recientemente en el primer aeropuerto del mundo en obtener la certificación LEED Platino por su infraestructura y proyectos en favor del medio ambiente.

“Tenemos unas obligaciones muy puntuales dadas por el acuerdo de concesión pero no sería responsable quedarnos en eso. Las métricas nos dan información de todos los impactos que estamos generando en diferentes campos y con base en esos estudios hemos podido identificar acciones concretas para no quedarnos solamente en una política o filosofía”, mencionó la gerente de Asuntos Legales e Institucionales de Opain.

De otro lado, Brigitte Baptiste, anotó por qué son importantes regulaciones ambientales para el desarrollo sostenible y para garantizar el cuidado de los recursos naturales como aire, agua y suelo. “Las normas van estableciendo estándares mínimos de gestión ambiental o resultados de esta, pero los actores privados y demás actores sociales tienen la oportunidad de resolver de acuerdo con su ingenio, talento, recursos y capacidades, estos retos que se plantean”, dijo la rectora de la Universidad Ean.

Por su parte, el subsecretario de Ambiente de Bogotá, Julio César Pulido, se refirió a los principales retos que existen a la hora de recuperar el río Bogotá y cómo entran allí los privados. Dentro de ellos mencionó, por ejemplo, que es fundamental trabajar en la educación ambiental para lograr un cambio contundente.

Río Bogotá en inmediaciones al Aeropuerto El Dorado.
El río Bogotá es uno de los ecosistemas clave en el trabajo de preservación que realiza el Aeropuerto El Dorado. Foto: Opain. - Foto: Opain

“Esta ciudad ha crecido de espaldas al río y es innegable cuando uno ve el urbanismo en las zonas de desembocadura de este. La integración de Bogotá con el afluente parte de un buen urbanismo, una buena arborización, de que realmente este cuerpo de agua no sea el patio trasero de la ciudad”, afirmó.

En un breve video, el director general de la CAR, Luis Fernando Sanabria se refirió a los proyectos que adelantan en la Corporación y cómo los privados pueden participar. “Vincular al sector privado en los esfuerzos que como institucionalidad desarrollamos es fundamental para construir un territorio ambientalmente sostenible. Y no solo se trata de apoyo financiero sino de contar con el compromiso para abordar estrategias que nos permitan generar cultura ambiental. De esta manera en la CAR desarrollamos proyectos de cultura para la producción sostenible y economía circular, como el programa de Negocios Verdes”, explicó.

En el encuentro digital también comentaron la gestión del recurso hídrico que desarrollan en el aeropuerto El Dorado con las Plantas de Tratamiento, tanto de aguas residuales (PTAR) como de aguas lluvias (PTALL), y que puede servir como referente para otras industrias o empresas asentadas en la cuenca.

Esta infraestructura les permite procesar las aguas para devolverlas en buenas condiciones y con todos los estándares de calidad al río Bogotá, así como reusar el recurso hídrico que cae en la cubierta de la terminal aérea en baños y orinales.

La PTAR de la terminal aérea tiene la capacidad de tratar 57.1 litros por segundo.
La PTAR de la terminal aérea tiene la capacidad de tratar 57.1 litros por segundo. - Foto: OPAIN

Así mismo explicaron el trabajo que hacen articuladamente con la academia, en cabeza de la Universidad Ean y su rectora, Brigitte Baptiste, con los ecosistemas que rodean la terminal. La bióloga, por ejemplo, explicó que hace casi 70 años cuando empezó la construcción del aeropuerto, desecar los humedales de la zona no era un problema pues se desconocían los efectos de esto sobre la biodiversidad y las funciones del territorio, a diferencia de hoy en día y de la forma en la que entiende el operador de El Dorado.

“Los humedales que quedan al rededor del aeropuerto son áreas protegidas por la norma, y por ese motivo Opain trabaja en un programa de educación y apoyo a la gestión de estos relictos silvestres, fundamentales y únicos en el paisaje bogotano, y la universidad lo que hace es ayudar al operador a definir inversiones y prioridades de trabajo que mejoren la calidad ambiental del hábitat aeroportuario”, anotó Baptiste.

Si bien es clave que las empresas tengan un desarrollo sostenible de manera voluntaria y genuina, en muchas ocasiones el reconocimiento por parte de las autoridades ambientales y gobierno es un motivador más para estas organizaciones y sus estrategias de sostenibilidad.

Es por eso que la Secretaría de Ambiente (SDA) impulsa algunas estrategias para motivar al sector privado en esta dirección. Uno de ellos es el Programa de Excelencia Ambiental Distrital (PREAD), con el cual la SDA reconoce a las empresas que se destacan en el Distrito Capital por su gestión ambiental y responsabilidad social empresarial.

“La mediana y gran industria de nuestra ciudad aprecian mucho este programa. Tiene una batería de de indicadores que nos permiten jalonar esquemas de excelencia ambiental en nuestras empresas”, dijo el subsecretario de Ambiente. Expresó, además, el papel que tiene el sector privado en el POT, con la estrategia de crecimiento verde y jalonamiento de economía circular.

En la cuenca del río Bogotá habitan 542 especies de animales y hay 169 especies de plantas registradas.
Pese a la contaminación, la cuenca del río Bogotá alberga 542 especies de animales y 169 especies de plantas registradas. Una riqueza ecosistémica por la que también vale la pena salvar el afluente. - Foto: Nicolás Acevedo Ortiz

“Entendemos que los sectores productivos pujantes y certificados nos permiten avanzar de una manera mucho más decidida, a únicamente el tema normativo y en lo que tradicionalmente han trabajado las autoridades ambientales que es los temas permisionarios y sancionatorios. Así que de la mano con la industria, con estos estándares y códigos de buena conducta, buscamos internalizar metas de competitidad ambiental en las variables de producción”, agregó el funcionario.

El encuentro concluyó con la intervención del ingeniero Pablo Carrizosa, que compartió la importancia que tiene la voluntariedad de los privados en este tipo de iniciativas en favor del río. Además, dio como ejemplo la mesa de trabajo de Tocancipá, un municipio que se unió a través de sus diferentes sectores (industria, administración, autoridad ambiental y ciudadanía) para descontaminar la quebrada la Chucua, afluente del río Bogotá.