vida moderna

Así se puede consumir el té de jengibre para combatir la gripe y la tos

Aunque esta mucosa protege ciertas partes del organismo, cuando se produce en exceso puede llegar a ser incómoda.


En la temporada invernal en que se encuentra el país, uno de los mayores riesgos es el de resfriarse o contagiarse con algún virus estacionario. La mayoría de estas patologías producen síntomas gripales, entre los que se encuentra la tos, dolor de cabeza, fiebre y tos seca o tos con flema.

Las flemas son la mucosidad que producen los pulmones y el tracto respiratorio, y pueden llegar a acumularse demasiado cuando las personas están enfermas.

Aunque la finalidad de esta capa de mucosa es la de proteger ciertas partes del organismo, evitando que se sequen y sirviendo como barrera contra microorganismos, cuando se produce en una cantidad excesiva pueden llegar a ser incómoda y ocasionar imprevistos en público.

De acuerdo con Medical News Today, este exceso de flemas puede ser causado por factores como infecciones (resfriado común y gripe), alergias, irritación de la nariz, garganta o pulmones, afecciones digestivas -como la enfermedad de reflujo gastroesofágico-, fumar productos que contienen tabaco y enfermedades pulmonares como neumonía, cáncer de pulmón, fibrosis quística o enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

En algunos casos graves es recomendable que se consulte con un especialista para determinar el tratamiento con el que se creará el efecto expectorante; sin embargo, existen remedios caseros con los que se puede ayudar a eliminar las flemas.

No obstante, para algunos casos, se puede consumir té de jengibre, planta que según el portal Mejor con salud, combate gripes, resfriados, tos, infecciones en las vías respiratorias altas y problemas gastrointestinales.

Así mismo, tiene propiedades expectorantes, antitusivos, antiinflamatorias y antibióticas.

Para prepararlo, se requieren dos tazas de agua, una onza de jengibre fresco picado, una cucharada de miel, un poco de jugo de limón y pimienta al gusto.

Además, se debe poner a hervir el agua con el jengibre entre cinco y diez minutos. Cuando esté listo se le pone la miel, el jugo de limón y la pimienta, se deja reposar y se consume entre dos y tres veces al día.

Así mismo, estas son otras recomendaciones para deshacerse naturalmente del exceso de moco:

  • Mantener la humedad del aire. El aire seco irrita la nariz y la garganta, lo cual provoca que se forme más mucosidad como lubricante. Colocar un humidificador de vapor frío en la habitación puede mejorar el sueño, mantener la nariz despejada y evitar dolor de garganta.
  • Tomar suficientes líquidos. El cuerpo necesita estar hidratado para mantener fina la mucosidad. Cuando una persona se enferma de resfriado, tomar más líquidos puede afinar la mucosidad y ayudar a drenar los senos nasales. Mantenerse hidratado también puede ayudar a evitar la congestión en las personas con alergias estacionales.
  • Aplicar un paño húmedo y tibio en la cara. Esto puede ser un buen remedio para calmar un dolor de cabeza sinusal palpitante. Inhalar a través de un paño húmedo es una forma rápida de humectar nuevamente la nariz y garganta. El calor ayudará a aliviar el dolor y la presión.
  • Mantener la cabeza elevada. Cuando la acumulación de mucosidad es particularmente molesta, puede ayudar a dormir si la persona se apoya en unas almohadas o en una silla reclinable. Recostarse totalmente puede aumentar la incomodidad, dando la sensación de que la mucosidad se acumula en la parte de atrás de la garganta.
  • No suprimir la tos. Puede ser tentador utilizar antitusivos cuando se experimenta una tos molesta llena de flema. Sin embargo, toser es la manera en la que el cuerpo expulsa las secreciones de los pulmones y garganta. Tomar jarabes para la tos con moderación, es clave.
  • Deshacerse discretamente de la flema. Cuando la flema sube de los pulmones hacia la garganta, el cuerpo probablemente esté tratando de eliminarla. Escupirla es más saludable que tragarla.
  • Usar un aerosol nasal salino o enjuague. Un aerosol salino o lavado nasal puede eliminar la mucosidad y alérgenos de la nariz y senos nasales. Se recomienda emplear aerosoles estériles que solo contengan cloruro de sodio y asegurarse de emplear agua esterilizada o destilada cuando al bañarse.
  • Hacer gárgaras con agua salada. Esto puede aliviar una garganta irritada y puede ayudar a eliminar la mucosidad residual. Se puede hacer gárgaras varias veces al día con una cucharada de sal en un vaso de agua caliente.