Memoria y concentración
Algunos alimentos pueden ayudar a mejorar la memoria y la concentración. - Foto: Getty Images

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Cerebro: ¿cómo agilizar la mente y la memoria?

La alimentación es indispensable para prevenir las enfermedades cognitivas.

Una alimentación equilibrada mantendrá sanos a todos los órganos del cuerpo, incluido el cerebro. Es por esto que expertos aseguran que no hay un alimento mágico que prevenga las enfermedades neurológicas; sin embargo, una dieta equilibrada puede ayudar a reducir el riesgo de padecerlas.

Según un estudio de la revista científica The Lancet, algunos cambios en el estilo de vida pueden reducir el riesgo de desarrollar demencia. “La investigación explora los beneficios de construir una suerte de “reserva cognitiva” en el cerebro: fortalecer las conexiones cerebrales de tal manera que este órgano pueda seguir funcionando en la tercera edad a pesar del deterioro”, destaca el informe.

La demencia es una enfermedad cognitiva que altera la capacidad para recordar, pensar o tomar decisiones y puede repercutir de manera directa en la vida diaria de la persona que la padece.

Un artículo que fue publicado en la revista Nutrients en 2015 señala “que el exceso de energía puede perjudicar la condición, pero lo que es más importante, las dietas ricas en grasas o azúcar también pueden perjudicar la cognición”.

El portal de cuidador personal Viva Mundo brinda algunos consejos para evitar la pérdida de memoria, fortalecer las capacidades cognitivas y prevenir enfermedades neurológicas.

Dormir: se necesitan 8 horas de sueño continúo para que en realidad el cerebro descanse y se recupere. Privarse del sueño puede acelerar la muerte de las células cerebrales a corto plazo, y mantendrá cansada y de mal humor a la persona. Se recomienda no usar ningún tipo de pantallas una hora o media antes de dormir.

Expertos recomiendan disminuir el consumo de bebidas alcohólicas, cigarrillo y drogas ilegales, pues estas pueden afectar el funcionamiento cerebral. Foto: Gettyimages.
Expertos recomiendan disminuir el consumo de bebidas alcohólicas, cigarrillo y drogas ilegales, pues estas pueden afectar el funcionamiento cerebral. - Foto: Gettyimages

Manejar el estrés: el medio menciona que el estrés crónico destruye las células del cerebro y el hipocampo una región del cerebro que influye en la formación de nuevo recuerdos y de la recuperación de los pasados. Es importante mencionar que el estrés hace parte de la vida de la mayoría de personas, pero se recomienda buscar estrategias dadas por un especialista para manejarlo, debido a que su padecimiento puede traer graves consecuencias para la salud.

Mantener una dieta sana y equilibrada: David Ezpeleta, miembro de la Sociedad Española de Neurología (SEN), aseguró que “si se potencia el consumo de frutas, verduras, pescado, aceite de oliva y, si además, esto lo unimos a realizar algo de ejercicio y a fomentar las relaciones sociales estaremos llevando a cabo la mejor dieta neuroprotectora que se puede recomendar”.

Realizar ejercicios de memoria: este tipo de ejercicios obligan al cerebro a que recuerde cosas lo que puede entrenarlo y mejorar su capacidad de memoria.

Hábitos que dañan la salud del cerebro

El portal web de la Fundación Carlos Slim menciona algunas malas prácticas que pueden afectar la salud del cerebro.

  • No desayunar: el desayuno es la comida más importante del día. Esta influye notablemente en el rendimiento, resistencia y situación emocional de las personas. El cerebro durante las primeras horas del día asigna nutrientes para continuar con los procesos fisiológicos después de un largo ayuno. El portal asegura que “saltarse el desayuno podría causar falta general de energía, pérdida de concentración y memoria, mal humor y desempeño físico e intelectual bajo.
  • Fumar: cuando una persona fuma se reduce la materia cerebral y el suministro de oxígeno al cerebro. El medio menciona que se ha comprobado que este mal hábito esta relacionado con la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
  • Consumir mucha azúcar: el consumo de azúcar refinada, de bebidas industrializadas, de harina blanca y de alimentos procesados con un alto contenido de grasa trans promueve que el organismo acumule sustancias nocivas y aún más cuando se consumen pocas frutas y verduras.