vida moderna

Crecer en una familia grande con perro puede reducir el riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal

Así lo afirma un estudio presentado en la Semana de las Enfermedades Digestivas 2022.


Los niños pequeños que crecen con un perro o en una familia numerosa pueden tener cierta protección más tarde en la vida de una enfermedad inflamatoria intestinal común conocida como enfermedad de Crohn, según un estudio presentado en la Digestive Disease Week (DDW) 2022.

“Nuestro estudio parece sumarse a otros que han explorado la ‘hipótesis de la higiene’, que sugiere que la falta de exposición a los microbios en las primeras etapas de la vida puede conducir a la falta de regulación inmunológica hacia los microbios ambientales”, explicó el doctor Williams Turpin, autor principal del estudio e investigador asociado del Hospital Monte Sinaí (Estados Unidos) y la Universidad de Toronto (Canadá).

Los investigadores utilizaron un cuestionario ambiental para recoger información de casi 4.300 familiares de primer grado de personas con enfermedad de Crohn inscritas en el proyecto Crohn’s and Colitis Canada Genetic, Environmental, and Microbial (CCC-GEM).

Utilizando las respuestas al cuestionario y los datos históricos recogidos en el momento del reclutamiento, el doctor Turpin y su equipo analizaron varios factores ambientales, como el tamaño de la familia, la presencia de perros o gatos como mascotas en el hogar, el número de baños en la casa, el hecho de vivir en una granja, beber leche no pasteurizada y beber agua de pozo. El análisis también incluyó la edad en el momento de la exposición.

El estudio descubrió que la exposición a los perros, sobre todo entre los cinco y los 15 años, estaba relacionada con una permeabilidad intestinal saludable y un equilibrio entre los microbios del intestino y la respuesta inmunitaria del organismo, todo lo cual podría ayudar a proteger contra la enfermedad de Crohn. Se observaron efectos similares con la exposición a los perros en todos los grupos de edad.

Creativo
El estudio tuvo en cuenta factores como el tamaño de la familia, la presencia de perros o gatos como mascotas en el hogar, el número de baños en la casa y, el hecho de vivir en una granja. - Foto: Getty Images/iStockphoto

“No vimos los mismos resultados con los gatos, aunque todavía estamos tratando de determinar por qué –reconoce Turpin–. Podría deberse potencialmente a que los dueños de perros salen al exterior más a menudo con sus mascotas o viven en zonas con más espacios verdes, lo que se ha demostrado previamente que protege contra el Crohn”.

Otro factor de protección parecía ser el hecho de vivir con tres o más miembros de la familia en el primer año de vida, lo que se asoció con la composición del microbioma más adelante. Se cree que el microbioma intestinal desempeña un papel en varias condiciones de salud, como la enfermedad inflamatoria intestinal, el cáncer colorrectal, la diabetes y la presión arterial alta.

El doctor Turpin y sus colegas esperan que sus hallazgos puedan ayudar a los médicos a hacer preguntas detalladas a los pacientes para determinar quiénes corren mayor riesgo.

Sin embargo, señaló que los factores ambientales de los primeros años de vida se evaluaron mediante cuestionarios, por lo que hay que tener cuidado al interpretar estos resultados debido a un posible sesgo de recuerdo en el momento del reclutamiento. Las razones por las que la tenencia de perros y las familias numerosas parecen proteger de la enfermedad de Crohn siguen sin estar claras.

La enfermedad de Crohn es un tipo de enfermedad intestinal inflamatoria que se desarrolla con mayor frecuencia en adultos jóvenes, personas que fuman y aquellos con un familiar cercano que tiene EII. Los síntomas incluyen diarrea, dolor abdominal y pérdida de peso. Los tratamientos actuales tienen como objetivo prevenir los brotes de los síntomas mediante la modificación de la dieta, la medicación y la cirugía.

*Con información de Europa Press.