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Dolor de huesos: remedios naturales para aliviarlo, así se pueden preparar

Enfermedades como el cáncer y la artrosis pueden generar esta afección.


El dolor óseo es menos común que el articular y el muscular y a diferencia de éstos, suele presentarse tanto en reposo como en movimiento.

Normalmente esta afección se presenta por una fractura, pero también puede ser ocasionada por enfermedades como el cáncer, asegura la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

De acuerdo con esta fuente, las principales causas de este padecimiento son, entre otras; el cáncer en los huesos o cuando esta enfermedad ha hecho metástasis, interrupción del suministro sanguíneo, un hueso infectado, una lesión, leucemia, osteoporosis y sobrecarga.

Sin embargo, el dolor también se puede presentar por enfermedades inflamatorias como la artrosis, que se produce por el desgaste progresivo del cartílago de la articulación. Esta condición hace que los huesos se rocen uno contra otro, produciendo dolor e inflamación. Normalmente se presenta en las manos, rodillas, caderas y cuello, entre otros, precisa el portal Mejor con Salud.

Algunos de los síntomas más comunes que genera el dolor en los huesos se evidencian en inflamación, deformidades, debilidad muscular, calambres, fracturas óseas, sensación de calor en la zona afectada y hasta pérdida de peso inexplicable.

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Las rodillas son una de las partes del cuerpo en donde más se puede presentar dolor de huesos. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Cuando los dolores en los huesos no derivan de enfermedades graves como el cáncer, pueden aliviarse con algunos remedios caseros.

Té verde: Una investigación publicada en Arthritis Research and Therapy indica que los polifenoles que contiene el té verde pueden ayudar a minimizar la inflamación. Debido a esto, su consumo regular favorece la protección del cartílago. Para consumirlo solo se tiene que hervir un vaso de agua, agregar el té, dejar reposar y ya estará listo para consumir. No se debe exceder su ingesta.

Cúrcuma: Uno de los remedios naturales para los problemas óseos y articulares es la cúrcuma, gracias a los aportes de la curcumina, compuesto activo de esta especia que tiene la capacidad de combatir el dolor, la rigidez y el exceso de inflamación, según Mejor con Salud. Para prepararla se requiere de un vaso de agua y cinco gramos de cúrcuma. Se hierve el agua, se agrega la cúrcuma y se deja a fuego lento durante cinco minutos. A continuación, se deja enfriar y se endulza con miel, si se desea.

Corteza de sauce: Los tratamientos con extractos de corteza de sauce se han empleado desde la antigüedad como complemento para los dolores óseos y de las articulaciones, debido a que posee componentes analgésicos y anticoagulantes que disminuyen el dolor crónico y minimizan la inflamación. De acuerdo con un estudio de Phytotherapy Research, este remedio resulta favorable para la osteoartritis de rodilla, espalda, caderas y cuello. Para aprovecharla se puede emplear en tabletas o té, pero no se debe abusar de su consumo.

Jengibre: Su principio activo, el gingerol, combate la inflamación y disminuye la sensación de tensión y dolor. Para aprovechar sus beneficios se puede preparar en infusión hirviendo unos cuantos centímetros de raíz en un vaso de agua, luego se deja reposar, se cuela y está listo para consumir.

Recomendaciones

Cuando se presenta dolor generalizado de huesos es importante prestar atención y seguir algunas recomendaciones que pueden ayudar. Según el portal Medicina del Dolor, de España, lo primero que un paciente debe hacer es consultar con el especialista para determinar la causa del dolor; pero también es importante tener en cuenta algunos aspectos clave.

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El cuello es una de las zonas sensibles en las que se puede presentar dolor cuando los huesos molestan. - Foto: Getty Images

Uno de ellos es mejorar la dieta. Cuando una persona sufre de color de huesos debe aumentar el consumo de calcio y vitaminas A, C y D. Puede ser a través de suplementos o con el consumo de alimentos que contengan estos nutrientes, como los cítricos, la zanahoria, el apio o los frutos secos como las almendras o las nueces. También son recomendables los pescados y los lácteos.

De acuerdo con los expertos, es importante incrementar el consumo de vegetales frescos o al vapor y evitar el de azúcar y harinas refinadas. Estos últimos desmineralizan el cuerpo y le roban el calcio a los huesos.

Otra recomendación es hacerle seguimiento al peso. La obesidad o el sobrepeso es un gran enemigo del dolor de huesos, debido a que los kilos de más incrementan la presión sobre articulaciones como las rodillas y aumenta el riesgo de padecer lesiones.

También es importante controlar el estreñimiento, ya que los esfuerzos producidos por esta afección pueden incrementar este tipo de dolor. La recomendación de los especialistas es que si una persona es propensa a padecer este problema, adopte hábitos alimenticios para combatirlo y una de las formas es ingerir alimentos ricos en fibra, beber al menos dos litros de agua y evitar la comida procesada.

Por último, si bien el dolor de huesos puede afectar todo el cuerpo, hay posturas y movimientos que pueden perjudicar más. Lo ideal es identificarlas y realizar ejercicios que resulten favorables y ayuden a aliviar las molestias.