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| 9/21/2018 4:51:00 PM

Envidearse: los libretos fantasiosos que interfieren en nuestras relaciones

Todos vivimos en la mente dramas en los que actuamos imaginariamente con los hijos, la pareja o el jefe. Estas fantasías pueden generarnos problemas en las relaciones con los demás. La coach Samantha Crowe* advierte cómo evitar esto último.

Envidearse: los libretos fantasiosos que interfieren en nuestras relaciones Envidearse: los libretos fantasiosos que interfieren en nuestras relaciones Foto: Istock

Los seres humanos tienen con frecuencia diálogos mentales con otras personas. Los neurocientíficos lo llaman coloquialmente el mundo de las marionetas. Es un espacio en la mente a donde vamos a vivir la vida y en donde reemplazamos a la gente con versiones imaginarias de ellos mismos: la pareja, los hijos, los jefes, e incluso la gente que nunca hemos conocido.

¿Ha experimentado eso? A veces esas conversaciones son así:

Jane: Sam, lo siento pero no puedo ir a tu fiesta

Sam: (pensando en que Jane no puede venir a mi fiesta: ella está brava conmigo. No lo puedo creer, no he hecho nada malo. Apuesto a que es porque yo no fui a su fiesta el año pasado. No puedo creer que esté brava conmigo por eso. Listo, no le voy a hablar. Es más, nunca voy a volver a invitarla a mis fiestas). Qué lástima. Siento escuchar eso, contesta finalmente.

Jane: (Pensando: Sam está rara, parece como si estuviera hablando sola. Será que está estresada. Espero que esté bien. Me da pena no ir a su fiesta pero John está enfermo. Parece como si fuera a llorar. Debe estar sobrecargada con todo lo que le sucede. Seguro necesita mi ayuda y apoyo) Gracias por entender, de nuevo lo siento, dice

Sam: (Pensado: Jane es una idiota)

Esta es una típica conversación en la cual Sam interactúa mentalmente con la marioneta de Jane y Jane con la de Sam. La gente juega a las marionetas incluso frente a las versiones reales de las personas. Suena un poco loco. Pero es así.

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El mundo de las marionetas es especial en muchas formas. Ahí vemos videos y películas y tramas escritas por nosotros mismos en lugar de observar la realidad que fluye alrededor nuestro. Nos sumergimos en nosotros mismos en la versión marioneta para tratar de ver y predecir los posibles escenarios futuros. A medida que baja el telón, nos llevamos el libreto con nosotros y lo traemos al presente, y lo usamos para crear sentimientos, pensamientos y acciones.  

Los mundos de las marionetas no son malos per se. Pueden ser poderosos, pero también pueden traernos problemas. La buena noticia es que nosotros mismos decidimos que tan poderosos son. Somos nosotros los que escribimos el libreto y dirigimos la obra….a menos que se la enviemos al gobernador. Porque en el mundo de las marionetas hay un gobernador que toma el control cuando no estamos poniendo atención o ejerciendo nuestro poder.  El gobernador es una metáfora para describir cómo nuestro cerebro está organizado para tener un sesgo negativo. Es como si tuviéramos un programa que corre de manera automática en el fondo de nuestra mente y asigna más importancia a lo negativo.

Ese sesgo es parte de nuestros miedos naturales y nuestros sistemas de protección que fue diseñado para mantenernos vivos. Por eso al gobernador le gusta jugar y desenfundar las escenas de fracaso, rechazo y aún de dolor y muerte. Pero la vida ha cambiado y el sistema está activo  cuando no lo necesitamos. Así entramos en la imaginación, y ese sesgo entra con nosotros. No solo estamos haciendo los videos con estas marionetas sino con ese lente negativo. Lo importante es conocer que él está ahí, y conocer que las marionetas existen. Y aceptar que nosotros vivimos allí parte de nuestro tiempo.

La pregunta no es si usted tiene un segundo hogar en el mundo de las marionetas. Usted lo tiene, y está atascado en él a menos de que reemplace su cerebro con un chip de inteligencia artificial, cosa que no queremos que haga. La pregunta es cuándo quiere visitar el mundo de las marionetas y quién quiere que edite y dirija los videos.  La pregunta es realmente acerca de qué tanto queremos ser responsables de escoger. Porque hay opciones estas son.

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Opción 1: En una relación con otro ser humano tenemos la prerrogativa de escoger si queremos interactuar con ellos o con las versiones mentales que hemos hecho de ellos. Escoger a la persona real requiere de una conexión y a veces de ser vulnerables. Significa invitarlo a co-crear con nosotros, a crear y producir sus papeles en las narrativas. Esta invitación involucra escuchar profundamente y hacer preguntas curiosas para descubrir lo que sienten y piensan. Acerca de lo que hacen y porqué lo hacen.

Opción 2: cuando perseguimos una meta o una oportunidad, decidimos si queremos estar en la presente realidad o escoger sentimientos, pensamientos y acciones en el momento que nos llevarán más cerca de nuestros sueños. Tenemos la decisión de aceptar que no podemos conocer ni predecir el resultado (en serio, somos malos para esto. Casi tan malos como para predecir lo que nuestros seres queridos quieren y piensan. Eso es lo que dice mi siempre mejor amiga, la ciencia).

Opción 3: aun cuando nosotros viajamos al mundo de las marionetas, tenemos la oportunidad de escoger. Es un mundo imaginario para una obra imaginaria. Está diseñada literalmente para ser lo que queramos. ¿Queremos dirigir y escribir una historia poderosa o queremos cederle el control de ella al gobernador?

Opción 4: ¿Qué pasa si vamos al mundo de las marionetas accidentalmente? Esto sucede con frecuencia y cuando pasa vamos en piloto automático y nos encontramos en ese mundo sin recordar cómo manejarlo. Sin embargo, al momento que despertamos, volvemos a tener el control. Si miramos alrededor y vemos que el gobernador está desbocado, ¿podemos escoger si creemos en su video? Puede parecer real porque nuestra imaginación es una bella pero engañosa máquina.

Conciencia y opción. Esa es la clave.

En las próximas semanas, les pido que sean observadores de sí mismos. Miren por momentos cuándo se meten en su segundo hogar, note cómo interactúa con las marionetas, vea cómo se desarrolla la obra, mire al gobernador y luego hágase algunas preguntas.

  • ¿Cuándo escoge la versión marioneta de alguien en su vida? ¿Qué podría ser diferente si escoge otra opción?
  • ¿Cuándo sale del mundo presente para visitar el mundo de las marionetas? ¿Qué busca allá? ¿Qué pasaría si hace otra cosa?
  • Cuando está en el mundo de las marionetas, ¿quién está dirigiendo la obra?
  • Si escoge escribir y dirigir la obra de forma diferente, para que tenga un tono poderoso y positivo, ¿qué cambiaría?
  • ¿Cuándo usa el mundo de la marioneta poderosamente?
  • ¿Cuándo el mundo de la marioneta lo hace sentir pequeño?

*Samantha Crowe, PhD es una coach personal y profesional, consejera en temas de liderazgo, conferencista, mamapreneur y neurocientífica en recuperación. Ella es la fundadora de Evalia Consulting, LLC, que busca un mundo mejor con más empoderamiento, crecimiento y conexión.

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