Los calambres musculares son contracciones o espasmos súbitos, involuntarios en uno o más músculos, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Además, explicó que ocurren con mayor frecuencia en:
- Muslos.
- Pies.
- Manos.

- Brazos.
- Abdomen.
- A lo largo de su caja torácica.
Asimismo, Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, explicó que algunos de los factores que aumentan el riesgo de tener calambres musculares son los siguientes:
- Edad. Las personas mayores pierden masa muscular. Por lo tanto, los músculos no pueden esforzarse y pueden estresarse con mayor facilidad.
- Escaso condicionamiento. No estar en forma para una actividad hace que los músculos se cansen con mayor facilidad.

- Sudoración extrema. Los deportistas que se cansan y sudan mucho cuando practican deportes en climas cálidos suelen sufrir calambres musculares.
- Embarazo. Los calambres musculares también son frecuentes durante el embarazo.
- Cuestiones médicas. Tener diabetes o enfermedades que afectan los nervios, el hígado o la tiroides puede aumentar el riesgo de tener calambres musculares.
- Peso. El sobrepeso puede aumentar el riesgo de tener calambres musculares.
Dicho lo anterior, la entidad sin ánimo de lucro señaló que tomar suplementos de vitaminas del complejo B ayuda a controlar los calambres en las piernas.
- Vitamina B1 (tiamina): Ayuda a las células del organismo a convertir carbohidratos en energía y el papel principal de los carbohidratos es suministrar energía al cuerpo, especialmente al cerebro y al sistema nervioso.

- Vitamina B2 (riboflavina): funciona en conjunto con las otras vitaminas del complejo B. Es importante para el crecimiento corporal y la producción de glóbulos rojos.
- Vitamina B3 (niacina): ayuda a algunas enzimas a funcionar correctamente y a que la piel, los nervios y el aparato digestivo se mantengan saludables.
- Vitamina B6 (piridoxina): es necesaria para el correcto funcionamiento de los azúcares, las grasas y las proteínas del cuerpo.
- Vitamina B12 (cianocobalamina): es importante para el metabolismo. También es un nutriente que ayuda a mantener la salud de las neuronas y la sangre.
- Folato (ácido fólico o B9): el organismo lo necesita para producir ADN y otros tipos de material genético. El folato también es necesario para la división celular en el organismo.
- Ácido patoténico (B5): es esencial para el metabolismo de los alimentos. También desempeña un papel en la producción de hormonas y colesterol.
- Biotina (B7): es una parte importante de las enzimas del cuerpo que descomponen sustancias como grasas, carbohidratos y otras.

Así las cosas, según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos indicó que el complejo de vitamina B es soluble en agua (se puede disolver en agua) y se encuentra en la levadura, las semillas, los huevos, el hígado, la carne y las hortalizas, pero también se encuentra en suplementos de multivitaminas y multiminerales.
De otro lado, es importante señalar que, si sufre una deficiencia de vitaminas B, se pueden sufrir diversas enfermedades y algunos de los síntomas comunes son:
- Sarpullido.
- Hormigueo o ardor en las manos y los pies.
- Labios agrietados o llagas en la boca.
- Pérdida de peso.
- Debilidad.
- Fatiga.
- Cambios en el estado de ánimo.

De hecho, una deficiencia de vitamina B, puede significar que se tiene:
- Desnutrición: Problema de salud que ocurre cuando no se consumen suficientes nutrientes en la dieta.
- Un síndrome de malabsorción: En estos, el intestino delgado no puede absorber suficientes nutrientes de los alimentos. Los síndromes de malabsorción incluyen la enfermedad celíaca y la enfermedad de Crohn.
De todos modos, la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica y por ello lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona.
